domingo, 9 de agosto de 2026

Al sol

Un sol habita en tu interior, aunque a veces lo olvides por los nubarrones que cubren tu conciencia. La noche oscura del alma no es más que algo que pasa con el tiempo, puesto que tu sol siempre está.

La certeza de su presencia imborrable debiese ser suficiente para calentar los sentimientos más fríos. Lagartos y camaleones se apilan desesperados buscando su calidez, anhelando de nuevo su presencia. Pero tú lo sabes bien, por mucho que lo olvides, tú lo sabes bien: dentro tuyo habita un sol capaz de dar calidez a quienes se acercan y también de arrasar con las praderas.

El sol, el cuerpo, el movimiento, todas esas son disposiciones, son tus herramientas a utilizar.

Escucha tu cuerpo y muévete con gracia.
Conecta con tu sol y arde.

martes, 4 de agosto de 2026

Construyes tu fortaleza

No inicia con un buen día, porque no lo es, pero inicia. Desde hace un tiempo las voces aparecen, donde hay otras voces y está mi voz. Conversan, intercambian, se desafían, discuten, se encuentran.

Son diálogos permanentes que no ocurrieron y están ocurriendo, que se suceden de imprevisto, especialmente durante las horas de silencio. Son encuentros que alivian y duelen por igual, con desesperación y frases tranquilizantes, y otras demoledoras. No importas, no eres suficiente, eres especial, volveré.

La fantasía se agota en sí misma y la realidad es que la fortaleza, esa obsesión con ser fuerte, no deja espacio para ser vulnerable, para intercambiar, para pedir y querer. No existe una invitación a lo profundo y complejo, pues todo queda a medio camino, sin llegar a ser y sin doler al menos de su lado.

Cada distancia está conformada de secuencias exactas que responden al pasado, como hilos de una marioneta, articulando respuestas a preguntas que ya fueron olvidadas, pero que continúan en un presente adverso y misterioso al que la mente no tiene acceso y menos el corazón. El corazón del otro es un elemento peligroso y prohibido que es mejor intercambiar por pequeñas y breves simulaciones, semanas que no podrían tocar el núcleo y por ende sigue todo intacto, con una fortaleza artificial, pero indemne.

Los nombres prohibidos, uno se derrite fácilmente en un sartén y el otro no sigue mica-mino.