No te escojo
cuando a tu silencio
le faltan notas.
Un sol habita en tu interior, aunque a veces lo olvides por los nubarrones que cubren tu conciencia. La noche oscura del alma no es más que algo que pasa con el tiempo, puesto que tu sol siempre está.
La certeza de su presencia imborrable debiese ser suficiente para calentar los sentimientos más fríos. Lagartos y camaleones se apilan desesperados buscando su calidez, anhelando de nuevo su presencia. Pero tú lo sabes bien, por mucho que lo olvides, tú lo sabes bien: dentro tuyo habita un sol capaz de dar calidez a quienes se acercan y también de arrasar con las praderas.
El sol, el cuerpo, el movimiento, todas esas son disposiciones, son tus herramientas a utilizar.
No inicia con un buen día, porque no lo es, pero inicia. Desde hace un tiempo las voces aparecen, donde hay otras voces y está mi voz. Conversan, intercambian, se desafían, discuten, se encuentran.
Son diálogos permanentes que no ocurrieron y están ocurriendo, que se suceden de imprevisto, especialmente durante las horas de silencio. Son encuentros que alivian y duelen por igual, con desesperación y frases tranquilizantes, y otras demoledoras. No importas, no eres suficiente, eres especial, volveré.
La fantasía se agota en sí misma y la realidad es que la fortaleza, esa obsesión con ser fuerte, no deja espacio para ser vulnerable, para intercambiar, para pedir y querer. No existe una invitación a lo profundo y complejo, pues todo queda a medio camino, sin llegar a ser y sin doler al menos de su lado.
Cada distancia está conformada de secuencias exactas que responden al pasado, como hilos de una marioneta, articulando respuestas a preguntas que ya fueron olvidadas, pero que continúan en un presente adverso y misterioso al que la mente no tiene acceso y menos el corazón. El corazón del otro es un elemento peligroso y prohibido que es mejor intercambiar por pequeñas y breves simulaciones, semanas que no podrían tocar el núcleo y por ende sigue todo intacto, con una fortaleza artificial, pero indemne.
Los nombres prohibidos, uno se derrite fácilmente en un sartén y el otro no sigue mica-mino.
"Escribiendo relatos sobre el pensamiento; miento, algo que flota por el aire y desenfunda tu realidad, una relación de odio y fantasía, y una egolatría. Qué tal si el clímax se encuentra en el comienzo, cuánto alteraría la historia… No lo sé, probar ya deja menos, debe ser espontáneo.
Nunca te preguntas sobre el destino, ese que si en
él piensas, se acaba. Pensar en el futuro acaba el destino, de ahí sale ese “Tu
destino está en tus manos”, ¿manos?, pensamientos, hechos; creo más en eso que
en las manos que tocan la tierra. Bahh, no vale para nada, tal como el supuesto
“amor”. Me confunde esto:
¿Se puede amar realmente?, amo la comida; eso
deduzco, porque a diario escucho de boca de otros “No puedo vivir sin ella/el”,
“Ella/el es tan madura/o”. Deduje que no encuentro este sentimiento de mi parte
a un ser humano; busqué algo a que amar, y gracias a las descripciones sobre el
amor, nuevamente deduzco que mi pareja es una “manzana”, algo real, que no
traiciona; no necesita atenciones y no me exige nada. El
amor no existe; una vez amé, ¿y qué?, años y te das cuenta que no fue así,
confuso, pero saber que la gente a una misma edad tiene una visión distinta de las
cosas; difícil de entender a los ocho o algo más.
Lo dicho es nada más que envidia, envidia de las parejas
firmes y certeras; yo las haré romper."
Texto del año 2005 que encontré en el baúl de los recuerdos.
Ves el peligro en distintas esquinas; pasos presurosos y un niño que deja caer su muñeco. El vapor brota del suelo y es la ciudad comunicándose mientras los sin domicilio encuentran dónde evacuar.
Hay quien define como un ritmo rápido únicamente, pero no, es la urbe, es el producir, es el capturar. Miles de miles de obturadores abriendo y cerrando, atrapando para siempre a seres incautos que no planeaban estar en ese instante, perdiendo parte de su esencia.
Viajas por las venas abiertas donde algunos fuman grietas, buscando y siempre encontrando sortear obstáculos y sus combinaciones. La acción sigue así: gancho al costado, golpe metálico y se abre la puerta. Rostros observan y analizan, quién es un peligro y quién un visitante, la molestia. El espacio es potencial y te posas con la responsabilidad de pararte si la muchedumbre aumenta.
Una tras una caen, como los años, las estaciones y tú te preguntas en qué clase de sueño te encuentras, mientras una voz te recuerda que no es el país de tu madre. Es hora de bajarse y empujar, otro golpe metálico y un salto al vacío inmóvil, y te preguntas si lo sortié.
Hay colores y sabores, la caja de lápices completa, con sus hermosuras y sus aberraciones. Un sol apenas se asoma y sientes la gracia de los favorecidos.
Aunque lluevas, siempre tendrás un lugar en mi imaginación.