"Escribiendo relatos sobre el pensamiento; miento, algo que flota por el aire y desenfunda tu realidad, una relación de odio y fantasía, y una egolatría. Qué tal si el clímax se encuentra en el comienzo, cuánto alteraría la historia… No lo sé, probar ya deja menos, debe ser espontáneo.
Nunca te preguntas sobre el destino, ese que si en
él piensas, se acaba. Pensar en el futuro acaba el destino, de ahí sale ese “Tu
destino está en tus manos”, ¿manos?, pensamientos, hechos; creo más en eso que
en las manos que tocan la tierra. Bahh, no vale para nada, tal como el supuesto
“amor”. Me confunde esto:
¿Se puede amar realmente?, amo la comida; eso
deduzco, porque a diario escucho de boca de otros “No puedo vivir sin ella/el”,
“Ella/el es tan madura/o”. Deduje que no encuentro este sentimiento de mi parte
a un ser humano; busqué algo a que amar, y gracias a las descripciones sobre el
amor, nuevamente deduzco que mi pareja es una “manzana”, algo real, que no
traiciona; no necesita atenciones y no me exige nada. El
amor no existe; una vez amé, ¿y qué?, años y te das cuenta que no fue así,
confuso, pero saber que la gente a una misma edad tiene una visión distinta de las
cosas; difícil de entender a los ocho o algo más.
Lo dicho es nada más que envidia, envidia de las parejas
firmes y certeras; yo las haré romper."
Texto del año 2005 que encontré en el baúl de los recuerdos.