sábado, 6 de junio de 2015

Un personaje

El peor personaje. No te engañes, no miente. Lo intenta con todas sus ganas, pero le es imposible. Son las reglas del juego, reglas que no estableció y que obedece. Tal vez no es tan así, quizás disfruta dar cumplimiento interno a las directrices; sobre mínimos hablamos, no máximo, nada de límites.
Insisto, nunca desvirtúa la verdad en su favor, pero escucha bien lo siguiente: desearías que la mentira poblara su boca y no lo sabes hasta que dejas de saberlo, pues el pasado es perspectiva y a quién le sirve la perspectiva que da el pasado. Es por amor al arte, eso de la revisión y el proceso.

Cuídate de lo que realmente es peligroso: su verdad.

Esa verdad es su verdad, es tu verdad. Es un mundo compartido que aparece a través de los sentidos y rellena el pozo séptico de tu cabeza. Búscale sentido a sus verdades, vamos, te reto a que lo hagas, quiero ver que lo intentes y disfrutar de tu viaje como un espectador.

Te daré una pista, y mejor te doy la respuesta: no puedes buscarle sentido a su verdad, es un truco. 

Su verdad da sentido.

lunes, 4 de mayo de 2015

Existencia / inexistencia de dios

De vez en cuando leo artículos, quizás llego a los titulares solamente, respecto a la existencia / inexistencia de dios o algo así.

Ya que la vida se trata de nuestras experiencias, me volcaré hacia la autoreferencia: cuando pequeño creía en dios, al punto de que cuando me preguntaron si estaba triste por la muerte de un amigo, a los 8 años, respondí "no, porque está con dios", dejando a todos helados porque esas cosas no se esperan de los niños. Quería ser sacerdote y hacía magia con vasos de agua, servilletas y pan.
Me preguntaron si quería hacer la primera comunión, esto fue luego de que mis padres se separaran. Dije que sí, pensé que iba a tener un contacto con dios al recibir el cuerpo y la sangre. No ocurrió y mi fe se disipó.
Apareció luego la rebeldía y la negación de dios y ese tipo de cosas; humillando a los que creían y jugando a la superioridad.

Más adelante, no recuerdo por qué, pero llegué a cierta conclusión y es la que quiero compartir ahora.

Pensé respecto de la decepción de no haber sentido nada cuando ingerí la comunión, ¿por qué pasó eso? Si no existe un dios, ¿qué sentido tiene la existencia? ¿por qué la gente se esfuerza en crear un dios y adorarlo? Y si esto es así, ¿por qué la ausencia de sentido es tan pesada? Y otras interrogantes, que no recuerdo, pero que me llevaron a pensar que tal vez era yo el que estaba equivocado. Quizás algunas personas así como nacen con la capacidad de querer a otros, tal vez, también nacían con la capacidad de sentir a dios. Independiente de si es un "sexto sentido" o simplemente un sentimiento, lo cierto es que algunos están capacitados para dios, como una experiencia real e incuestionable.

No es necesario que las ideas tengan una expresión tangible para que sean reales, pues las ideas y sentimientos se mueven en la dimensión sensorial y emotiva de la experiencia.

Puede que lo que digo suene hippie o lo que sea, de todas formas hay expresiones físicas de la existencia de deidades en todas las civilizaciones que conocemos y puede que no sea casualidad, puede que un dios habite en el vacío de nuestros cerebros en donde dejamos de reconocer nuestro reflejo en el espejo.

De cualquier forma, en lo personal, guardo un poco de sana envidia hacia quienes pueden sentir a un dios porque sus experiencias de vida no carecen de aquello que, todos los que no estamos capacitados para sentir a una deidad, debemos buscar: el sentido de la existencia.

sábado, 7 de marzo de 2015

Desde donde estés

Existe una distancia de la distancia.
El horizonte cambia, el cambio se reacomoda y las placas tectónicas duermen por el sigilo de un grito que no todos tiene la capacidad de oír.

Energía versus fuerza articulan la discusión. Encuentras movimiento, hallas acción.

¿Dónde estás cuando se hace sentir la brisa?

Siente, solo siente con tu piel.

Recuerda el pasado, pasa lo ocurrido y contesta algunas de las preguntas.

jueves, 8 de enero de 2015

Que en estas tierras nada vuelva a crecer

Una vía que caminas y que se asfalta,
ante tus ojos, esa visión hacía falta.

Su promesa y corazón, falacia.
Un segundo, un golpe de gracia.

A trozos y pedazos me desintegro,
el brillo de los ojos ahora es negro.

Profunda pena y un sol ingrato.
En silencio... Del pasado nada rescato.