miércoles, 29 de mayo de 2013

Momentos de corazón

Existen momentos de desesperación en donde mi corazón se agita y se retuerce, en donde mis pensamientos quieren deslizarse desde mi lengua hacia algún aparato electrónico y gritar lo que siento. Instantes en los que el calor de mis sentimientos evapora la lluvia que no alcanza a caer y todos los refrigeradores del mundo crujen. Minutos en los cuales mi mirada fulmina cual láser las paredes que me atrapan y no me permiten escapar de esta desidia. En ese período la luna olvida su tarea para con el mar, y se enfoca en los fluidos sanguíneos de mi cuerpo: ¡Oh corazón cómo lo haces! ¡Oh corazón, me sorprende que no explotes!

Dime corazón, ¿algún día te cansarás? Y si algún día ya no puedes más, ¿cómo lo sabré?
¡Oh corazón! me tienes preocupado, ¡Oh corazón! tú estás ocupado.

Pero luego de la desesperación, de esta vida interna vivida tan álgidamente, la sangre se calma, los refrigeradores dejan de crujir y el crucifijo caído no significa nada más que un viento peculiar. Es cuando el corazón se calma, la tormenta se aleja: ¡Oh corazón, cuéntame tu secreto! ¡Oh corazón, no me abandones!

El secreto se desvela con la calma: este corazón ha cometido incontables errores, tal vez demasiados, pero la autoría del gran error capital, que el corazón confundió como suyo, no le pertenece. Este corazón debe estar tranquilo puesto que todo el futuro que se ha borrado no debe pesar en su interior. Y es entonces que este corazón se da cuenta de que puede sufrir, pero no debe cargar con el error de todo lo hermoso que no podrá ser. La desesperación se diluye porque no existe presión, y corazón se vuelve grande, y puede recibirte. Alberga esperanzas, pero las esperanzas son bastante difusas porque la vida está muy confusa. Corazón tiene una habitación personalizada en su interior, ¡Oh corazón qué harás! ¡Oh corazón que el tiempo nunca sea un motivo!

Lamentablemente corazón tiene una memoria bastante limitada y es muy probable que en alguna de esas fechas del recuerdo vuelva a caer en las trampas de la luna ¡Oh corazón debes ser fuerte! ¡Oh corazón has obrado bien, no lo arruines! ¡Oh corazón es de noche, vamos a recorrer el mundo de los inmortales!

La lluvia I

Es sorprendente la justicia con la que cae la lluvia.
Millones y millones de gotas que bajan de manera vertical.
Su justicia no es eterna, no es perfecta, pero hay un momento en que la mente se lo permite.
La gravedad las atrae y ellas caen, caen y solo caen.

Pero a pesar de la lluvia que cae, hay nubes que siguen otro curso.
Lo he visto, lo veo.
Hay nubes que a pesar de las gotas que caen, tienen otra dirección.
Existen estas nubes que van hacia el cielo.
Cómo lo harán esa gotas para no caer siendo golpeadas por otras que saben su destino, el suelo.
Van a lo alto y siguen hacia lo alto.

¿Qué le pasa a esta lluvia?

Sueños I

Hay sueños tan hermosos que te hacen pensar sobre si vale la pena o no despertar.

lunes, 27 de mayo de 2013

Visita

Anoche me visitó.
Toqué su rostro, y luego de sonreír, dije lo que tenía que decir.
Pronto se desvaneció y comenzó el sonido de los tiempos, la música del universo.
Un corazón tranquilo, un corazón en calma es todo lo que se necesita.

sábado, 25 de mayo de 2013

Florecer e irradiar

A continuación comparto una importante cita, algo de sabiduría y no conocimiento. Mi corazón palpitó ante esta conjunción de letras y pronunció unas palabras:

«Tras haber permanecido largo rato ante la puerta del jardín, se dio cuenta de que el deseo que lo había impulsado hasta allí era insensato, de que no podía ayudar a su hijo ni debía apegarse a él. En lo más hondo del corazón sintió su amor por el fugitivo como una herida, pero sintió a la vez que aquella herida no le había sido dada para hurgar en ella, sino para que floreciera e irradiara luz» (Siddhartha, Hermann Hesse)

jueves, 23 de mayo de 2013

Al cuidado en la noche

Entre las 3 y 5 de la madrugada los fantasmas rondan en las clínicas, yo los vi. Pero estos fantasmas son distintos, no tienen ese dejo de desesperanza puesto que son las almas de quienes aún no han muerto y  que buscan algo de diversión en las tediosas e inmóviles noches de sus vidas.

Quien duerme puede despertar en un nuevo día. Quienes nos privamos del sueño no logramos romper con los días grises, sobre todo estando al cuidado de un ser débil y terco que a ratos apenas entiende dónde está y que en otros exige salir de allí.

La muerte reaparece, pero es otro de sus avisos. Si esto continúa así, un hada dejará de existir.

domingo, 19 de mayo de 2013

Un pajarito

La única verdad a la que podrás llegar a acercarte en tu vida es a la verdad que habita en los seres sensibles. Pero no cualquier ser puede llamarse un ser sensible. Solamente algunos animales mirarán en tu alma y dirán lo que necesitas. Los animales con esta capacidad suelen hablar con la luna, y la luna es la que les da la sabiduría para tratar con otros seres.

Mira a sus ojos y sálvalos, permíteles salvarte pues es parte de su misión.

Hoy fue un gran día, había un colibrí. Este colibrí estaba atrapado entre la naturaleza y la incomprensible humanidad de un tragaluz exterior. Por más que batía sus alas, no podía librarse porque su instinto no le dejaba bajar. La opción de este animal era tomarse de vez en cuando, con una de sus pequeñas patas, de un borde el vidrio que lo separaba de su libertad. El cansancio ya hacía mella en él, sus posibilidades se agotaban. Pero gracias a la voluntad humana, que fue la que lo puso en ese aprieto en primer lugar, pudo ser liberado para explorar el mundo.

Este era un pequeño animal, pero sus ojos hablaban de la belleza del mundo. En un día como hoy, con tormentas y granizos, sus ojos tocaban tu interior y te hacían saber que no hay mucho que importe en la tierra, pero aquello que importa, aquellos que te importan, son tesoros frágiles que pueden estar atrapados cuando siempre estuvieron libres. Un salto de fe, vencer al instinto y las posibilidades se abren.

Vivir es un salto al vacío y nosotros estamos vacíos. Vivir es un salto hacia nosotros mismos. Pronto la vida seguirá su curso y las mañanas brillarán, porque hay corazones que pueden seguir latiendo por siempre.

jueves, 16 de mayo de 2013

La paz que puede interrumpirse (un eclipse)


Leí por ahí que “la paz que puede interrumpirse no es paz”.
No estoy de acuerdo, la paz que puede interrumpirse es paz en la medida que pueda volver a ese estado de paz. Probablemente no es la paz eterna que se espera de la paz, pero sigue siendo valiosa y el mundo se sustenta en todo aquello que pueda tener valor.

Mis problemas comenzaron por esta misma idea de la intermitencia, pero en un plano más personal. No es que mi amor fuese intermitente, eso nuca, lo intermitente eran mis estados de ánimo, esa búsqueda de una soledad, pero en compañía. No sé si como ser humano aquello esté mal, pero ciertamente sé que con ello dañaba a una persona muy amada. No era mi intención, pero sí era mi decisión y aquello no lo pude ver porque desde mi perspectiva no era algo terrible, seguro que aquello es el significado de egoísmo.

Hace unas semanas me preocupaba, me aterraba, la idea de “estar solo”. Pero que no se mal entienda, no era la preocupación de estar sin pareja, sino la preocupación de que aquellos que me rodeaban se hartaran de mí y me abandonaran, o que murieran. Esta idea me daba un pánico y angustia terribles, y en efecto estaba solo, porque había decidido vivir el quiebre de mi relación por mi cuenta, mientras todavía guardaba esperanzas.
Ahora, y con la maldita y clásica distancia, puedo ver que me equivoqué. No debía afrontar esto en soledad, hacerlo es algo, cómo decirlo, “peligroso”. Los imperativos autodestructivos que se desenvuelven para destruir a voluntad antes de ser destruido por agentes externos, hay que cuidarse de aquel sistema de defensa mal entendido.

Hay días con una luz impresionante, pero hay más días oscuros y tenebrosos. El punto en común en estas clases de días es ella, lo que cambia es la perspectiva. En general son días de esperanza, incluso los grises, porque sin esperanzas la oscuridad no tendría sustento alguno. En estos momentos tengo la certeza de que no me quedaré solo, tal vez las personas que ahora me rodean no me rodeen en el futuro, puede ser doloroso, pero solamente el cambio es seguro, de todas formas no me quedaré solo. Eventualmente distintas personas aparecerán y la vida seguirá su curso, independiente de las decisiones. Pero lo que realmente me angustia en estas noches, y algunos días, no es pensar que me voy a quedar solo, sino pensar que la perderé o que la perdí, es una sensación de desolación que quema más fuerte que los jugos gástricos y congela el hielo de las gélidas mañanas. Porque yo sé lo que ella vale, sé lo que me voy a perder y por ello sé que la quiero en mi vida, y no tenerla en mi vida, como mi pareja, eso es un eclipse de corazón que no acaba.

De todas maneras, con ella o sin ella en mi vida, creo que ya tengo la clave de la felicidad. Qué poco humilde es decirlo con todas sus letras, pero hay experiencias que van más allá de la humildad. La vida puede ser descripta, pero nunca será una vida. La vida, más allá de si es una o varias, la vida es una experiencia de vida, de principio a fin. Pero nacemos vacíos, el vacío puebla nuestro interior. Hay solamente momentos en que el vacío se llena, pero luego perdemos la batalla y nuevamente regresa el vacío en nuestras almas. Buscamos un título que llene este vacío, listo, satisfacción y luego nuevamente el vacío vuelve. Buscamos un trabajo, es un buen trabajo, y luego el vacío vuelve. Miramos a nuestro lado y no hay nadie, buscamos una pareja y estamos bien, la vida es bella, pero después de un tiempo el vacío vuelve. Muchas personas se pasan de experiencias en experiencias utilizando las nuevas energías que cada situación entrega en un comienzo, por eso hay muchas personas que van de trabajo en trabajo o de persona en persona, sin ver que en realidad el vacío de su interior no puede ser saciado. Tu mente va a exigir siempre más, te entregan cariño y luego vas a pedir más, te dan amor y luego pedirás más, hasta que nadie pueda responder a tus necesidades y te quedas con el mismo vacío, buscando alguna manera de acabar con la vacuidad que habita en tu interior. Pero hay un secreto, pero hay miles de secretos, y ninguno trata de llenar ese vacío. Las preguntas, las preguntas y sus respuestas caben en el vacío y son devoradas, el vacío pide cada vez más y tu mente está a su disposición. Supongo que son buenas pistas, pero no entregaré la respuesta, si quieres saber me tienes que preguntar, o ¿creías que ibas a encontrar el secreto de la felicidad en un blog de un gil con el corazón roto? Probablemente en alguna de las entradas o posts anteriores exista algo de esto, pero de qué sirve que lo verbalice (o textualice) si solamente podemos lograr entender aquello que experimentamos, y la felicidad es una experiencia.

Siempre que he soñado que vuelo, lo hago de una cierta manera inestable. En mis sueños mis vuelos son inestables, sobre todo si existe alguien observando cómo vuelo. Recuerdo solamente un sueño en el que volé con estabilidad, y curiosamente fue un sueño lúcido. En aquel sueño todo estaba claro, pero había un detalle que no había notado hasta ahora (bueno, hoy). En ese sueño no estaba solo y a pesar de eso mi vuelo era estable, incluso a voluntad, lleno de dicha y un corazón palpitante. Recordando aquel sueño voy a esforzarme por aprender a volar a voluntad en la realidad y superar todo aquello que hoy me ancla a la tierra. Seré uno de los espejos en donde todos podrán ver quiénes son. Todavía tengo esperanza porque todavía me queda amor dentro, no hay vacío que me pueda derrotar, ni eclipse de corazón que pueda apagar mi fuego.

La paz intermitente es también paz, la paz acotada sigue siendo paz. El valor está en la paz, independiente de cuánto dure, sigue siendo paz. Como podrás haberlo notado, este concepto de paz intermitente se aplica en muchos otros campos, pero le dejo a tu mente la tarea de explorar las posibilidades.

jueves, 9 de mayo de 2013

La noche del misterio

Es de noche y el frío se hace sentir.
Por donde mires no ves una sola alma.
Los gatos pasan en el más absoluto sigilo.
Oyes tus pasos y su eco que deambula más allá.
Entonces observas la luna que se esconde tras un velo.

El misterio ronda el paisaje, en cualquier momento aparece Sherlock.
Un perro algo perdido se acerca a ti, no sabe si confiar o correr.
Mueve su cola, tú mueves tu cola y se encuentran sus miradas.
Ladras y el perro te dice "hola", no dieron en el clavo.
El animal acaricia tu lomo y sientes una gran dicha.

Tus pasos siguen y la luna dialoga con tu corazón.
Esa luna con su velo mira en tu interior y lo sabe.
No hay misterio, tu corazón canta y ladra.
La luna lo sabe, piensas en ella.
Pero hoy logran ser felices.

Aclaración

Esto no es más que sangrar por la herida, no se puede tomar como algo serio.
Necesito meses para poder escribir algo que no esté infectado con este sentimiento de desesperanza y desilusión porque creía en alguien que creía en mí, y en cuanto esa persona dejó de creer en mí, mi sujeción al mundo desapareció.

Ahora rondo por el espacio, sólido como cualquier adulto, pero a la deriva. No es un orgullo, no es nada. Digo, probablemente es algo que le ha ocurrido a todo el mundo, pero yo sí creo en las personas y también creo en los misterios del mundo, ese es el problema porque le di poder a mis esperanzas, tal vez no me proyecté nunca de la manera en que ella quería que lo hiciese, con imágenes e ideas de viajes y vidas ya planeadas, pero sí me proyecté en un nivel emocional. Y es ese nivel emocional el que guía la trayectoria de esta bala perdida.

Yo tenía un corazón, no era el mejor, pero era el que tenía. Latía y daba calor. Ahora solo ocupa el espacio y de vez en cuando absorbe la oscuridad de la noche. Creo que si pudiera hacerlo, este corazón se volvería de piedra por cuenta propia. De todas formas este corazón tiene esperanzas, hay un rinconcito que es inmune al dolor, un rinconcito que aún cree en ti.

Rosa de los vientos

El día es la tranquilidad, pensamientos felices y distracciones por doquier.
La noche es otra historia. De noche la luna afecta las mareas, incluso a las mareas internas de pensamientos que suben y llenan el espacio de angustia. Pero las noches no duran para siempre.

¿A dónde nos llevará todo esto? ¿en dónde iré a terminar?

Existían razones para seguir el juego, pero solo existía una razón que me pertenecía, una que era mi opción personal y es esa razón la que se ha esfumado, un espejismo que duró varias traslaciones. Qué fácil es para algunas personas seguir. Puedo ser muchas cosas desafortunadas, sí, puedo estar podrido internamente en muchos ámbitos, pero... No hay ningún pero, es una constatación y punto.

Rosa de los vientos sabia y poderosa, muéstrame dónde debo ir, señálame qué mares debo navegar y en qué personas sí vale la pena creer.

Soy un juguete roto que creyó en promesas eternas para estabilizarse, pero por lo que vivo la eternidad de personas conflictuadas pesa absolutamente cero.

Cambiar, crecer... Son apreciaciones que se hacen respecto del pasado, no del presente ni del futuro.



"Soy las ganas de vivir, las ganas de cruzar, las ganas de conocer lo que hay después del mar.
Yo espero que mi boca nunca se calle, también espero que las turbinas de este avión nunca me fallen.
No tengo todo calculado, ni mi vida resuelta, solo tengo una sonrisa y espero una de vuelta
"
La vuelta al mundo - Calle 13

domingo, 5 de mayo de 2013

Es simple

Es simple: los sueños no se controlan y punto.

Un lugar especial

Hay un lugar especial donde el mundo se detiene, en donde no necesitas tus sueños ni tus pesadillas. En ese lugar puedes ser tú y seguir siéndolo, nadie te juzga a menos que lo necesites, nadie te deja a menos de que lo merezcas. La vida está en su proporción justa.

Este lugar es el nuevo Edén, pero hasta Adán y Eva fueron expulsados del Edén. Así que tienes que tener ojo con lo que haces, porque cualquier error podría ser la razón de tu expulsión. El dios que administra este lugar es una diosa, por lo tanto es mucho mejor que el otro dios ese del jardín. Esta es una diosa amorosa que está llena de cariño y caricias por entregar. Pero esta diosa busca algo difuso, algo misterioso, algo que ni si quiera una diosa sabia y bondadosa como ella tiene.

La diosa te recibe en este lugar, es una conexión hermosa. Pero con el tiempo si no le das lo que no pide y que desea, estás acabo. El amor de la diosa, su clemencia, miran para otro lado. Y así, sin más, estás fuera del único espacio que era tu refugio en el mundo, el corazón de una diosa.

Nunca más se te estará permitido acceder a estas verdades, así que pregúntate ¿vale la pena seguir?, porque ya no tienes el favor de la diosa. Probaste un pedazo de paraíso y vuelves al polvo seco y hostil del mundo, vuelves a caminar y a las resistencias, y lo único que piensas en esa diosa que probablemente esté entregando sus bondades a un ser que las merezca más que tú.

viernes, 3 de mayo de 2013

Oír el silencio

Existe un miedo a oír el silencio, es un miedo transversal que ataca a todos los seres humanos.
Estamos en una habitación, llegamos luego de realizar nuestros quehaceres diarios, no hay nadie en casa. Encendemos las luces y prendemos la televisión o algún equipo de audio, también un computador. No queremos estar solos, tenemos un miedo incontrolable a la soledad y a las voces que esta trae, tememos oír el silencio.

Porque con el silencio aparece la voz de la conciencia, esa voz que juzga no solamente a los demás sino que te juzga a ti, y es tu peor juez puesto que conoce todos tus actos e incluso todos tus impulsos no manifiestos, conoce tus motivaciones e ideas aún mejor que tú. Es el juez supremo, si existiera un dios, por lo menos uno que tuviera jurisdicción sobre ti, ese sería tu soledad manifiesta a través del silencio.

Pero préstale atención, este juez no está en tu contra, está a tu favor. Si realmente logras sobreponerte al ruidoso silencio que ataca, podrás verte con claridad. No es tan complejo, ¿por qué este silencio es abrumador? Sigue la misma lógica de la luz, si te acostumbras a ver solamente cuando existe luz, no podrás distinguir siluetas en las sombras, todo te parecerá una oscuridad absoluta. Pero basta con relajar los pensamientos, cerrar los ojos y luego, por medio de la aceptación de la oscuridad como un hecho no-negativo, podrás ver utilizando tus ojos. Ocurre de la misma forma con el silencio, el silencio es sabio.

Cuando logres oír el silencio y puedas entender sus palabras, aparecerá un sonido. Este sonido, según he leído, vendría siendo el sonido de la existencia. Sé que suena extraño, pero siempre van a sonar extrañas las palabras que no estén acompañadas de la experiencia.

Los sueños tienen muchas de estas palabras y de aquel sonido. Ese sonido entrega esperanza.