sábado, 30 de marzo de 2013

No cabe duda: el espacio se agotó

Cuando comencé este blog el objetivo era intentar articular ideas, pensamientos e intuiciones por el estilo. Hoy he aprendido algo valioso sobre la diferencia entre las emociones y los sentimientos.

Aun que tú lector no lo creas, hay una gran distancia entre las emociones y los sentimientos, son dimensiones distintas de la realidad humana.

Una emoción es la reacción mediata o inmediata a diversos estímulos, es un escozor, es aquello que surge incontrolable dentro de la perspectiva de quien piensa y siente, pero se debe resaltar el que una emoción simplemente brote en medio una situación, una idea, un sueño. La emoción es aquello que sentimos en bruto y que no conlleva ningún esfuerzo ni proceso por parte del ser que siente.

Por otro lado está el sentimiento, que a pesar de lo que la mayoría cree o intuye, es resultado de segundo orden. Los sentimientos surgen cuando aquellos seres invadidos por confusas emociones se levanta y se hacen cargo de la realidad. Los sentimientos son emociones con sentido, y aquí viene lo maravilloso del asunto, son emociones con sentido, un sentido otorgado por seres que sienten y piensan. Seres que dejan de lado el universo de las posibilidades y por propia voluntad deciden entregarle valor y peso, sabiduría y complejidad a las emociones que pululan a su al rededor. Los sentimientos son prueba de que no solamente ocupamos el espacio en el que vivimos, sino que alteramos y creamos historias, conectamos todo aquello que existen en nuestra forma humana.

Optar y dar sentido a las emociones para que puedan transformarse en sentimientos es el verdadero significado de ser libres. Poder lograr aquel tránsito hacia la constitución de un sentimiento es utilizar aquello que realmente nos define como seres vivos, que es el alma.

Con estas palabras doy por terminado todo lo horrible y sutil que pudo ser parte de este blog, porque...

No cabe duda: el espacio se agotó

 ¡Ah!, pero como habrás ya descubierto... Este lema siempre estuvo, nunca hubo lugar para las dudas. Puede que sea momento de replantear el objetivo de esta falta de disponibilidad espacial, así como la vida pura y dura.