jueves, 26 de diciembre de 2013

Fiestas

Siempre he tenido la sensación de que estas fechas se vibran a través de los ojos de los niños, en quienes la fantasía adorna la magia de un mundo por descubrir.
Pero descubrí por contraste, la principal forma de descubrir que tengo desde hace meses, algo que no había notado. No necesitas niños para ver con sus ojos, solo personas tiernas y enamoradas de la vida. Pero claro, esto lo noté solamente después de aquello.

Recordé también por qué estas fechas no significaban nada para mí, realmente nada. Se seca el alma y habla el abandono. Los años se precipitan, las opciones florecen, pero ¿existe algo afuera para mí?

La próxima semana, en ese momento casi sagrado de revisión, habrá una carnicería interna en mi mente. Habrá que ver qué sobrevive y qué no.

martes, 3 de diciembre de 2013

Y se corre con el tiempo

Una vuelta al sol, que este año que comienza sea bueno para ti y ojalá tengas una buena celebración.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Palabras en el sol

El sol se desliza esquivando algunos edificios e ilumina un rincón de no más de un metro cuadrado del balcón. La luz que brinda es blanca, entrega una idea de pureza.

Ubicado en el punto preciso, dejo al descubierto las dudas y me entrego a lo que aquella energía quiera. Los rayos atraviesan mi piel, pero no con facilidad. Cada poro, cada célula de mi organismo siente la presión que ante la complejidad traducen simplemente como calor. Cuento hasta que 22 es 22 y se ha disipado la ansiedad. Y entonces la llama se enciende y los ojos dejan de ser necesarios. El calor deja de ser doloroso y se transforma en amor, mientras que ráfagas discontinuas de un viento que no me conoce acarician aquello que el sol toca.

Hay una lección oculta, el sol la susurra a mi oído de una manera apenas imperceptible. Y me pregunto si acaso fue la palabra del sol o tan solo mis pensamientos psicóticos. Es el sol quien habla, lo sé por el calor de sus palabras.

El sol, fuente de blanca luz, me habla de la noche oscura del alma. Dice que existen lecciones, y que después de superada la etapa deviene el día radiante del alma. En eso me pregunta si sospecho cuál es mi lección. Y la verdad es que creo saber cuál es mi lección.

Entonces le ofrezco al sol mi intuición de verdad: se trata de mi error y se trata de aquello que debo corregir. Es la urgencia del amor. Me ha tomado muchos días, de más de 24 horas, comprender un atisbo de esta lección. La urgencia del amor dice relación con… El sol lo sabe.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Una pregunta

¿De verdad eras tú?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Las cosas pasan por algo

Una frase que aparece bastante en la boca de las personas con las que se me ha dado por interactuar es: "Las cosas pasan por algo"


Ciertamente las cosas pasan por algo, pero esa frase, esa frase pega. Porque esa inocente frase conlleva una insinuación que no deja de hacer ruido en cuanto se pronuncia. Por algo, por algo.


Esa frase ataca por la espalda a quien la oye, las cosas pasan por algo, y comienzas a sangrar. Es obvio que las cosas pasan por algo, pero ¿por qué es necesario si quiera mencionarlo?

Claro, nadie la pronuncia cuando suceden cosas buenas, no, solo hace referencia a sucesos que coquetean con la tristeza humana, las cosas pasa por algo, pero en realidad las cosas negativas pasan por algo.

Se me ocurren muchas razones por las cuales pasan las cosas, y todas apuntan a las responsabilidad personal. Mejor no insinuar estupideces sobre el destino o un dios, pues somos nosotros los responsables de nuestras miserias.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Ese día

Ese día y a esa hora fui a ese lugar.
Fui a darle el golpe de gracia a las esperanza.

sábado, 2 de noviembre de 2013

«HoldIn»

Esto lo escribí en algún momento del año 2005.

«Tanto tiempo, sólo unos pocos años se vuelve toda una vida, si vivo el día a día de una forma vigorosa, tengo como consecuencia lo que ahora me aqueja: un vacío. Lo que pasa es que el tiempo que ha pasado lo perdí, simplemente así fue o eso es lo que al menos percibo. Tal vez es porque en estos años no he sentido nada de nada, mejor dicho nada real, no hallo esa energía que de una forma u otra apareció hace algún tiempo.

La verdad es que siempre estoy en busca de aquello, mañana tras mañana siento el gris junto al sol, el que apunta hacia mis percepciones como todo lo que me rodea, porque tal como yo me sienta o como quiera sentirme, es como cambia el ambiente, soy un ser que controla el no controlar nada en su vida. Sueño con ser aquel que hizo que el auto de la esquina chocara, o aquel que hizo que la señora que caminaba adelante se encontrara esa moneda. Claro, no lo soy, pero soñar no cuesta nada, solo una caída a la realidad cada cierto tiempo.

Para no desviarme del tema, el salto. Cuando despierto y siento mis pies helados, pero contradictoriamente están tapados hasta más no poder, es cuando pienso que será un día de esos. La lluvia cae a cántaros, o no, simplemente cae la lluvia, se deja caer sobre el asfalto, dando un tono brilloso a un día cubierto por nubes grises, ese mismo gris es el que me hace recordar ese sentimiento hogareño que perdí desde que era un niño con todas sus letras, vienen a mí recuerdos como el correr con Zeus, intentando derrotarle en la batalla de resbaladas y caídas al barro. Añoro esos tiempos sin complejidades, no digo que los proyectos de problemas que tengo ahora sean una carga pesada, pero cuando niño no tenía que tratar con la desconfianza, la ignorancia, la complejidad de los demás y la mía. Cosas que solas parecen burdas, pero si en realidad las sumas no te parecerán tan simples de sobrellevar. Otro factor para querer ser niño, es que cuando niño me enamoré de forma increíble, con simpleza, pero algo tan real que hasta solo recordarlo me llena de una sensación de sed, era tan inocente, tan sincero con lo que sentía, algo que ahora ni en sueños podría lograr.

Pienso en lo que quiero a futuro, pero como saber si en el futuro querré aquello, si ni en este momento me puedo definir para escoger entre negro y blanco. Pero pensando en el ahora, en mi presente, lo que quiero para el futuro es una dama que me acompañe en mi vida, un vínculo indestructible, un enlace sin par. También quiero un descendiente, cual clon continúe con mi legado, el que no tengo claro»

viernes, 1 de noviembre de 2013

Algo me pertenecía

Me enteré, como cuando escuchas palabras que no van dirigidas a ti, de que ella no iba a estar estos días.
Raudo tomé el llavero de corazón, de un peso que no va con su tamaño, y me dirigí a sus tierras.

Aspiraba aire por montones y espiraba nerviosismo húmedo. En el fondo de mi corazón, muy distinto al llavero que lo representa, tenía miedo de ser descubierto. Por eso subí las escaleras poniendo una mayor atención a mis pasos, más que la de costumbre. Y a pesar de mi invisibilidad, un sentimiento de angustia no paraba de hablar tras mis pensamientos.

Abrí la puerta, era de noche. No había luces encendidas, seguramente la información de la que me hice era verídica. Irrumpí en la morada y ya no había vuelta atrás, de ser descubierto, no tendría forma alguna de explicar mi cometido. Ni yo mismo me podía explicar la urgencia de la tarea.

Avancé hacia el lugar que meses atrás era sagrado. El olor del ambiente me transportaba a vidas pasadas y los recuerdos desfilaban uno tras otro, afilados y dispuesto a cortar mi alma al menor descuido. Me protegí, no estaba allí por ella. Estaba allí por mí. Después de unos minutos, en los que no me sentí a salvo ni un segundo, logré dar con ese algo que me llamaba.

Era algo que había dejado en su habitación, algo que tenía que recuperar a toda costa porque era un algo muy mío, tan mío que no podía pedírselo. Entonces, lo guardé en mi bolsillo derecho. Tomé el llavero de corazón y lo arrojé entre la ropa amontonada en el piso. Un ojo humano no notaría ninguna perturbación en el ambiente, pero los de ella nunca fueron ojos humanos. Ella, posiblemente, jamás sabría qué faltaba en su habitación, en su mundo. Pero sus ojos le entregarían la intuición de que algo ya no estaba en su lugar.

Ella sabría, sin saber, que estuve allí y que recuperé algo que ella no podría tener nunca más. Y hasta cierto punto yo quería que ella lo supiera y se ahogara en esa ausencia. Pero qué más daba, lo que me llevaba apenas tenía peso para los mortales. Entonces cerré la puerta desde afuera sin emitir más que el ruido del cerrojo y me despedí de ese dulce olor.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Turistas y monumentos

Hay un tipo de sensaciones, presentimientos, que siempre has tenido y que de súbito se hacen conscientes y se abren frente a ti, dejan de ser un misterio y ves su claridad.
Ver a través de lo evidente no deja nunca de sorprender a quien lo logra.

Muchas personas tienen ansias de viajar, de conocer. Hay lugares emblemáticos para ejercer el turismo alrededor de todo el globo. Siempre son grandes estructuras las que atraen la mayor cantidad de público.

Piénsalo un segundo, ¿qué lugares te gustaría conocer? Tal vez el Coliseo, la torre Eiffel, la pirámide de Keops, las ruinas de Machu Picchu, y muchos otros más focos del interés de las personas que no puedo nombrar porque mi capacidad de recordar no me acompaña esta noche.

Estas son obras del esfuerzo humano, por eso nos impresionan. Quedamos maravillados al saber el tiempo que llevó a pueblos enteros construir semejantes estructuras sin una necesidad real. Solo responden a necesidades simbólicas y muchos murieron por ellas. Porque como seres humanos nos caracterizamos por buscar lo que no necesitamos, desafíos innecesarios que nos entreguen un norte en la existencia, esto sin preocuparnos por los cimientos que sostienen nuestra estructura de sentido.

En fin, la sensación que brotó hoy, ese conocimiento bien escondido dentro mío no tiene mucho que ver con este tema, pero no dudo de que existan algún día quienes me entiendan.

Estos monumentos de la humanidad son los esqueletos vacíos y obsoletos de viejas realidades, son la evidencia viva de que no existe un sentido que perdure. Son la prueba de que el quehacer humano no es más que un intento fútil de derrotar a la muerte. Y no es el tiempo quien mata estas aspiraciones, no. El tiempo es la regla que mide esta muerte, pero el verdadero culpable somos los seres humanos que cambiamos tan fácilmente de norte. Y es porque construimos castillos en el aire, complejas realidades sólidas y firmes que se sostienen a sí misma, pero a las que nada las sostiene salvo la voluntad como un capricho. Y es que así son precisamente las relaciones humanas. Ahora aparecen mis recuerdos sobre esta relación que se acabó hace seis meses y no puedo evitar sentir el abandono de Machu Picchu, el desprecio de la torre Eiffel, la sequedad de la pirámide de Keops y la vergüenza del Coliseo. Y me transformo en el turista que saca fotos a los recuerdos que aparecen y se maravilla de todo el esfuerzo y lo bello que todo aquello alguna vez fue. Soy el romántico turista que se deleita viendo lo que el pasado fue por medio de una estructura que se cae a pedazos.

El problema es que también soy la estructura.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Y así

Cada vez más siento que el personaje de la risas entra en una terrible contradicción con el que verdaderamente se esconde.
Días así que se repiten y no paran.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Un rōnin

Sin la hacienda, un peón rōnin se dedica a su pedazo de tierra.
Los años de sol a sol han pasado dejando su piel y alma craqueladas.
El día se extiende según lo que la luz del sol permite.
De noche los sueños se confunden con la realidad.
Aparecen las voces, pero este peón ya las conoce y les concede su espacio.

En la tierra tiene alfalfa, en su mayoría, y una huerta donde cosecha algunos vegetales.
Además posee cinco ovejas y dos caballos.
Todos los días saca a sus ovejas del corral y las lleva a pastar.

Una mañana, el peón va al corral como de costumbre.
Salen las ovejas menos una.

Extrañado y algo enfurecido entra en el corral.
Ve a la oveja inmóvil observándolo.
La insulta, pero la oveja no pestañea.
Intenta asustar con un movimiento brusco, pero la oveja no se da por enterada, está con la mirada fija.
El hasta ese momento peón zen se irrita y maldice a la oveja.
La oveja lo mira directo a los ojos lo que lo lleva a callar.
Desaparece el tiempo.
Sin poder moverse el peón acepta la muerte.
Soy oveja– pronuncia sin hacer gesto alguno.
Tras ser convocadas, estas palabras rebotan en la cabeza del peón. Toman velocidad progresivamente a tal punto que ya no se pueden distinguir.
El animal se mueve y rompe el hechizo. Aparece el tiempo y aparecen las palabras.
La oveja se retira hacia donde se encuentran las otras ovejas.

El peón no entiende, y duda de si ese instante existió. Duda de su propia existencia.
De todas formas el tiempo hace fluir los imposibles y la vida sigue.

Cada tarde y cada mañana el peón guarda y saca a las ovejas sin pronunciar palabras, sin pensar palabras y evitando sus ojos.
Hay una tensión en cada uno de estos encuentros, pero es como la tensión de agua: existe y permite ciertas peculiaridades en la dinámica del fluir.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Sin sentimientos una advertencia, el futuro viene hacia ti

Casi lo había olvidado, pero cuando era bastante joven tuve la acertada actitud de advertir a quienes pude del futuro. Las personas creían que era un mensaje suicida, pero no lo era. Los suicidas no avisan, simplemente actúan. No, esto no era una amenaza, era una suerte de certeza vívida de lo que ocurriría sin saberlo.

En la oscuridad y aún aturdido por los múltiples golpes que no alcancé a contar, a pesar de la manía de contar que obtuve hace unos años hasta 22, intento reincorporarme en mis sentidos. Lo único que alcanzo a ver son imágenes del pasado, sentimientos difusos y confusos. Hay puntos de quiebre que decidieron mi destino y es curioso que aparezcan con tanta claridad cuando nunca fui consciente de ellos mientras los vivía. Hay risas y claro que más llantos por cada risa, siempre fue algo de dar y luego perder. Eso sí, esta distancia con los recuerdos es pacífica, la suerte ya está echada. De todas formas ese dolor en tercera persona, la bruma y la confusión, la atmósfera es mágica.

No puedo pensar con claridad, todos los sentimientos están flotando y el agua que los sostiene sube de nivel en mi cabeza. Siento el calor de la vida que fluye. El calor se hace más intenso y quema, baja por mi cuello. Me logro zafar de lo que me ata a la estructura de fierros revueltos sin sentido y me arrastro un par de metros. Sé que me debería doler, pero siento que todo es blando y floto en esa sensación. Una vez más me doy cuenta del calor, llevo mi mano a donde parece provenir. Acerco mi mano para ver y está empapada en lo que por lógica es sangre que brota de mi oído derecho. Me siento derecho con las piernas cruzadas y pienso que este sí es un punto de quiebre y la oportunidad para lograr algo más. Intento llevar la mente en blanco y comienza ese murmullo que va subiendo de nivel hasta llenar el espacio. Los pensamientos desaparecen. Y lo sé. No es primera vez que muero. Pero tengo miedo, no a la muerte, sino que a volver a vivir. El murmullo me arrebata el yo y me diluyo en la existencia.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Diferencia de presión

Y el cómo eran barridos todos esos seres humanos, tan pequeños, tan indefensos, tan perfectos.
De inmediato pensé en las hormigas y en cómo siguen su frenética vida a pesar de la adversidad.

Luego apareció lo siguiente: "espera, ¿ocurre lo mismo con mis sentimientos?".
No solo los humanos, no solo las hormigas, sino que también mis sentimientos han sido arrasados con facilidad. Y así como repentinamente se destapan los oídos, se destapó alguna oculta cavidad de mis pensamientos ubicada en mi corazón. De un momento a otro obtuve el conocimiento necesario para separarme de esos horribles, y hasta ese momento, incontrolables ataques de tristeza que tan comunes se habían vuelto en los últimos meses.

¿Inmune?, por supuesto que no. Eso sí, los diálogos han evolucionado de segunda a tercera persona, lo cual es un dato de algo que todavía no comprendo. No estoy seguro, pero las cosas mejoran y ya viene la primavera.

Hay tanto que valorar. Digan lo que digan, lo esencial es perfectamente visible a los ojos.

domingo, 4 de agosto de 2013

Los ojos

Los ojos cerrados y sellados por un par de lágrimas.

miércoles, 31 de julio de 2013

Una promesa

Lo bello de una promesa subyace en la seguridad que entrega en un mundo turbulento.
De todas formas, todo lo bello sigue siendo un arma de doble filo.

miércoles, 24 de julio de 2013

Hoy en día

Al final todo se relaciona con el miedo a la muerte.
Lo que comienza en algún punto termina.

sábado, 22 de junio de 2013

Tierras de juegos y los juegos

Voy caminando por la calle, los días han estado fríos y hoy no es la excepción. Escucho música, aleatorio se ha portado bastante bien últimamente, y las personas siguen paseando a sus caninos amigos. Nadie pasea a su gato, los gatos viven sus vidas rehuyendo de la caridad humana, excepto por la comida que aceptan sin fruncir el ceño.

Una banca salvaje se atraviesa en la ruta, es hora de dominarla. Mientras sitúo mis posaderas me doy cuenta de la situación: es una plaza, estoy en altura y puedo ver a todos estos caninos sueltos explorando el mundo mientras sus dueños intercambian palabras de amor. Es lindo ver que la vida en la ciudad existe y más lindo aún es ver a estos perros de distintas razas jugando a ser perros. Ellos traen a pasear a sus amos y sus amos piensan que la cosa es al revés.

Pasa una chica que me mira y que luego posa sus ojos en su amistad cuadrúpeda, ¿qué habrá visto sobre esta banca? Por un segundo cruza por mi cabeza la idea de que solamente vio una banca verde con una extraña sombra, en eso soy los restos inmortales e invisibles de lo que fui en vida, una brisa que difícilmente habita el espacio y a la cuál solo algunos perros pueden mirar. Me transformo en humo y floto por sobre las existencias de aquel lugar. Algunas palomas ahuyentadas por los cazadores caninos me esquivan, pero casi ni se dieron por enteradas. El trance termina y el peso de mis pies vuelve a ser el de antes, aparece la ropa y se materializa el inquieto corazón.

En eso un desconocido se sienta a mi lado. Está acompañado de un perrito, así que está más autorizado que yo a estar en esa tierra de juegos. El can en cuestión es un perro negro, parecido a un pastor alemán, pero es difícil notar sus mezclas porque es un cachorrito.

El perro rompe el hielo, en estos lugares siempre es el can quien rompe el hielo. Todos tienen o comparten con animales, difícilmente pueden ser almas obscuras. Nos saludamos con las miradas y luego volvemos a mirar al cachorro.

¿Por qué no dejas que cambien?– dice.
¿Qué?– respondo confundido.
¿Por qué no dejas que las cosas cambien?– apuntando a mi cabeza y fusilándome.

Al felpudo animal no le importa un carajo la escena, se acerca y me olisquea. El dueño, seguramente viendo mi cara de compungido, sonríe amistosamente y se da la cháchara por terminada. Al rato se despide con la mirada y contrariando la voluntad del simpatiquísimo perro, siguen su paseo.

Dejando de lado lo extraño del episodio y por qué carajo me preguntó eso, ¿realmente no quiero que las cosas cambien? Digo, no las cosas, sino que las situaciones. No quiero que cambien, pero ¿por qué? Estoy contento con lo que tengo, también estoy triste por quien no tengo, pero ¿no quiero que las cosas cambien?
Sé qué no quiero que cambie y eso es el ser parte de la vida de las personas a las que he amado y amo. No quiero caerme de sus existencias, quiero ser parte de sus historias. Más que eso, quiero ser una parte esencial de las historias de todos a quienes amo, quiero ser el protagonista no solo de mi vida sino que de la vida de quienes aprecio, quiero ser uno de los pilares que sustenten la felicidad de múltiples seres. Y que las situaciones cambien, que la vida cambie es una encrucijada, es un punto de quiebre que puede llevar a que yo no forme parte de sus vidas. Sí, eso es. Los cambios traen consigo la posibilidad del olvido y ser olvidado, ser expulsado de una vida es ser asesinado en vida solo que es el asesinato de uno mismo que se sufre en vida y por el resto de la misma. Y claro también está la posibilidad de que todo cambie para bien, pero esa no es la parte que me duele, no es esa la situación que me angustia.

Las relaciones humanas son tan complejas y tan hermosas. Y su belleza no radica en su complejidad, sino que en el calor que emanan las que son llevadas de forma sentida. Pero en ellas radica el potencial del dolor que aparece con la natural muerte, tanto en su sentido literal como en el figurado. En el lecho de las relaciones vive el dolor y la pena. Hay varias opciones tales como vivir teniendo cuidado de con quiénes nos relacionamos o cortando de raíz las relaciones humanas para así no sufrir sus efectos secundarios. De cualquier modo sé que mi opción se realizó cuando los astros se alinearon el día de mi nacimiento, y no me queda más que vivir con intensidad. No se trata de evitar el cambio, porque el cambio es constante, sino que se trata estar al día con el cambio y apoyar a quienes amamos, ya sea nuestra pareja, nuestra familia, nuestras amistades (humanas o animales) o a quien nos caiga en gracia apoyar.

Y es entonces hora de dejar esta banca y seguir mi camino, porque una cosa es aprender estas lecciones y otra bien distinta es aplicarlas. Me estoy esforzando con lo que queda de mí, por los que somos y por quienes vendrán. Me haré bueno.

martes, 18 de junio de 2013

Las nubes

El primer asomo de nuevas negras: viene una gran tormenta.

Los días son fáciles

Los días pasan, la vida pasa.
¿Existen personas importantes en nuestras vidas?
Tal vez, pero lo que no existen son personas indispensables.
Es fácil entrar en una vida y salir.
Demasiado fácil.
Sospechosamente fácil.

Entonces las palabras no son más que palabras.
Los abrazos no son más que tacto, recuerdos que se vuelan con el viento.
La vida continúa y a nadie le importa.
Las vidas se acaban y a todos se les olvidan.

Un día más, un día menos.
Los días no tienen importancias.
Creía en las promesas, pero las promesas son días.
No creo en un dios, pero tampoco creo en las personas.
No existen los ideales y todo cambia.

A fin de cuentas todos quieren pasárselo bien.
No hay excepción, las complicaciones no son parte del plan.
El amor de dos es un invento y quienes lo sienten aman solos.
"Si te ríes, todo el mundo ríe contigo. Si lloras, duermes solo"

Debería estar orgulloso porque puedo sentir amor.
Pero no lo estoy, nunca me ha servido ser distinto.
El egoísmo lo es todo, cada uno vela por sí mismo, incluso "en amor".
Voy a sonreír aunque no esté feliz, así todos me querrán en sus vidas.

domingo, 16 de junio de 2013

Un astro presente

Los años se van sumando y no significa que sepamos sumar.
Una cifra nunca revela el misterio que hay detrás.

He oído lo que hay en el pensamiento vertical, pero apenas puedo con la vida horizontal. Tengo certezas que solo me pertenecen y no cierran un círculo, mas mi mente lo completa y lo mantiene perfecto, le saca brillo para así reflejar mis anhelos.

Pondré de mí lo mejor porque solamente así me acercaré a aquel tópico. Cada día algo se desbloquea, una esperanza, una idea, un sueño, un recuerdo, y se va de la alegría a la pena. Los días están llenos de sabores, algunos oscuros y otros claros.

Ahora también tengo la certeza de un sonido, un sonido distinto. El sol, astro lejano que permite la vida en la Tierra, da luz y crea las sombras, esa estrella tiene un sonido. No sé por qué nunca lo noté antes, tal vez me distraje y solamente vi, cuando había que sentir, con todos los sentidos. El sonido del sol era el mismo sonido que hacía su piel al tocar la mía, era también aquel el sonido de sus besos en mi cuello.

Me concentré en algunos sentidos y dejé otros de lados. Una vida más plena no puede dejar de ser una vida con sentido, y una vida con sentido se vive a través de la experiencia de toda la posibilidad de sentidos que tenemos. Tal vez, de vivir más conectado con la vida, hubiese aprendido estas lecciones cuando valía saberlas bien.

El sol está tan lejos, pero tan lejos. Y a pesar de que esté lejos, aún así puedo sentir su calor con mi piel, admirar su belleza, oler la vida que irradia, escuchar su pasión y, quizás en el futuro, saborear sus besos.

miércoles, 12 de junio de 2013

Una aparición

Una aparición, ni siquiera real, y pierdo lo poco que tengo.

No escribo para parecer que comienzo a superarlo, no.
Escribo como mi terapia, escribo porque es lo que siento.
Las palabras tienen más fuerza y duran más que los pensamientos.
Las palabras duran más que los sentimientos.

Estoy construyendo mi casa sobre un lago congelado.
Estoy construyendo mi casa con algo de hielo.

Puede que sea más fácil sacarme el corazón antes que sacarla de mi corazón.
Porque todo el amor que tengo por ella no deja de hervir.

martes, 11 de junio de 2013

«Fall in love»

Existe una expresión en inglés: «fall in love». Es curioso, pero esta frase se utiliza a la ligera, cuando en realidad contiene en tres palabras que encierran verdades que podrían ayudar a los humanos perdidos a afrontar la realidad como es.

«Caer en amor» sería una traducción literal, absolutamente incompleta. Enamorarse es dar un salto de confianza, es dejarse llevar por la gravedad y dejar atrás lo seguro y conocido. Es exponerse a la caída voluntariamente. Lo milagroso del asunto es que la caída, el impacto, se absorbe en el colchón del amor. Es entonces cuando el riesgo potencial da un paso al costado y puedes disfrutar de aquello que se da por llamar amor. El peligro, el vacío que amenaza, es lo que desconocemos de la persona a la cual nos enfrentamos, su pasado y su presente, todo lo que en aquel momento de decidir resulta ser un misterio.

Esta gelatina que nos sostiene, esta sustancia que no permite que impactemos el suelo se compone de todo lo bueno y todo lo malo. Es cierto que el amor tiene lo hermoso que el mundo puede entregar, todos piensan en este aspecto cuando aparece aquella palabra. Pero el amor es completo, el amor también son las peleas y los días ásperos. Solo por la mezcla de lo bueno y lo malo se sostiene el amor, es un equilibrio delicado, es un equilibrio precario, es lo bello del mundo.

Pero la gravedad no se cansa y sigue trabajando. En algún momento la sustancia se disuelve, tal vez no sus componentes, pero sí la unión. Y entonces viene el azote contra el asfalto. Sangre mana de tu cabeza, cualquiera lo puede ver. También están las heridas internas, es difícil notar cuando sangra el corazón.

viernes, 7 de junio de 2013

Momentos y momentos

Hay momentos y momentos.
Felicidad y tristeza. Tristeza y felicidad.
La ruleta gira y nunca sabes qué tipo de día será.

Pero hay situaciones inciertas.
El futuro siempre ha sido una idea delicada.
De estas situaciones surge el coraje.

El amor puede cambiar al mundo.
El mundo puede cambiar al amor.
Y todo sigue su rutina.

Es tiempo de mirar al futuro.
Gracias por estar.

El mundo funciona sin mí. Vanidad.
El mundo va a funcionar bien sin mí. Pesimismo.

La claves del mundo de cara al futuro y lo sutil.

miércoles, 5 de junio de 2013

«Escribir me ha servido para estar con Octavia de Cádiz, no para que regrese» (El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz - Bryce Echeñique)

lunes, 3 de junio de 2013

"The moon"

Aquel dibujo sigue significando mucho para mí a pesar de que hay cosas que han cambiado.

Sin importar lo que hagas, ese cuerpo sigue su curso lejano e inalcanzable.

Y allí dos canes perfectos aullan a la luna.



miércoles, 29 de mayo de 2013

Momentos de corazón

Existen momentos de desesperación en donde mi corazón se agita y se retuerce, en donde mis pensamientos quieren deslizarse desde mi lengua hacia algún aparato electrónico y gritar lo que siento. Instantes en los que el calor de mis sentimientos evapora la lluvia que no alcanza a caer y todos los refrigeradores del mundo crujen. Minutos en los cuales mi mirada fulmina cual láser las paredes que me atrapan y no me permiten escapar de esta desidia. En ese período la luna olvida su tarea para con el mar, y se enfoca en los fluidos sanguíneos de mi cuerpo: ¡Oh corazón cómo lo haces! ¡Oh corazón, me sorprende que no explotes!

Dime corazón, ¿algún día te cansarás? Y si algún día ya no puedes más, ¿cómo lo sabré?
¡Oh corazón! me tienes preocupado, ¡Oh corazón! tú estás ocupado.

Pero luego de la desesperación, de esta vida interna vivida tan álgidamente, la sangre se calma, los refrigeradores dejan de crujir y el crucifijo caído no significa nada más que un viento peculiar. Es cuando el corazón se calma, la tormenta se aleja: ¡Oh corazón, cuéntame tu secreto! ¡Oh corazón, no me abandones!

El secreto se desvela con la calma: este corazón ha cometido incontables errores, tal vez demasiados, pero la autoría del gran error capital, que el corazón confundió como suyo, no le pertenece. Este corazón debe estar tranquilo puesto que todo el futuro que se ha borrado no debe pesar en su interior. Y es entonces que este corazón se da cuenta de que puede sufrir, pero no debe cargar con el error de todo lo hermoso que no podrá ser. La desesperación se diluye porque no existe presión, y corazón se vuelve grande, y puede recibirte. Alberga esperanzas, pero las esperanzas son bastante difusas porque la vida está muy confusa. Corazón tiene una habitación personalizada en su interior, ¡Oh corazón qué harás! ¡Oh corazón que el tiempo nunca sea un motivo!

Lamentablemente corazón tiene una memoria bastante limitada y es muy probable que en alguna de esas fechas del recuerdo vuelva a caer en las trampas de la luna ¡Oh corazón debes ser fuerte! ¡Oh corazón has obrado bien, no lo arruines! ¡Oh corazón es de noche, vamos a recorrer el mundo de los inmortales!

La lluvia I

Es sorprendente la justicia con la que cae la lluvia.
Millones y millones de gotas que bajan de manera vertical.
Su justicia no es eterna, no es perfecta, pero hay un momento en que la mente se lo permite.
La gravedad las atrae y ellas caen, caen y solo caen.

Pero a pesar de la lluvia que cae, hay nubes que siguen otro curso.
Lo he visto, lo veo.
Hay nubes que a pesar de las gotas que caen, tienen otra dirección.
Existen estas nubes que van hacia el cielo.
Cómo lo harán esa gotas para no caer siendo golpeadas por otras que saben su destino, el suelo.
Van a lo alto y siguen hacia lo alto.

¿Qué le pasa a esta lluvia?

Sueños I

Hay sueños tan hermosos que te hacen pensar sobre si vale la pena o no despertar.

lunes, 27 de mayo de 2013

Visita

Anoche me visitó.
Toqué su rostro, y luego de sonreír, dije lo que tenía que decir.
Pronto se desvaneció y comenzó el sonido de los tiempos, la música del universo.
Un corazón tranquilo, un corazón en calma es todo lo que se necesita.

sábado, 25 de mayo de 2013

Florecer e irradiar

A continuación comparto una importante cita, algo de sabiduría y no conocimiento. Mi corazón palpitó ante esta conjunción de letras y pronunció unas palabras:

«Tras haber permanecido largo rato ante la puerta del jardín, se dio cuenta de que el deseo que lo había impulsado hasta allí era insensato, de que no podía ayudar a su hijo ni debía apegarse a él. En lo más hondo del corazón sintió su amor por el fugitivo como una herida, pero sintió a la vez que aquella herida no le había sido dada para hurgar en ella, sino para que floreciera e irradiara luz» (Siddhartha, Hermann Hesse)

jueves, 23 de mayo de 2013

Al cuidado en la noche

Entre las 3 y 5 de la madrugada los fantasmas rondan en las clínicas, yo los vi. Pero estos fantasmas son distintos, no tienen ese dejo de desesperanza puesto que son las almas de quienes aún no han muerto y  que buscan algo de diversión en las tediosas e inmóviles noches de sus vidas.

Quien duerme puede despertar en un nuevo día. Quienes nos privamos del sueño no logramos romper con los días grises, sobre todo estando al cuidado de un ser débil y terco que a ratos apenas entiende dónde está y que en otros exige salir de allí.

La muerte reaparece, pero es otro de sus avisos. Si esto continúa así, un hada dejará de existir.

domingo, 19 de mayo de 2013

Un pajarito

La única verdad a la que podrás llegar a acercarte en tu vida es a la verdad que habita en los seres sensibles. Pero no cualquier ser puede llamarse un ser sensible. Solamente algunos animales mirarán en tu alma y dirán lo que necesitas. Los animales con esta capacidad suelen hablar con la luna, y la luna es la que les da la sabiduría para tratar con otros seres.

Mira a sus ojos y sálvalos, permíteles salvarte pues es parte de su misión.

Hoy fue un gran día, había un colibrí. Este colibrí estaba atrapado entre la naturaleza y la incomprensible humanidad de un tragaluz exterior. Por más que batía sus alas, no podía librarse porque su instinto no le dejaba bajar. La opción de este animal era tomarse de vez en cuando, con una de sus pequeñas patas, de un borde el vidrio que lo separaba de su libertad. El cansancio ya hacía mella en él, sus posibilidades se agotaban. Pero gracias a la voluntad humana, que fue la que lo puso en ese aprieto en primer lugar, pudo ser liberado para explorar el mundo.

Este era un pequeño animal, pero sus ojos hablaban de la belleza del mundo. En un día como hoy, con tormentas y granizos, sus ojos tocaban tu interior y te hacían saber que no hay mucho que importe en la tierra, pero aquello que importa, aquellos que te importan, son tesoros frágiles que pueden estar atrapados cuando siempre estuvieron libres. Un salto de fe, vencer al instinto y las posibilidades se abren.

Vivir es un salto al vacío y nosotros estamos vacíos. Vivir es un salto hacia nosotros mismos. Pronto la vida seguirá su curso y las mañanas brillarán, porque hay corazones que pueden seguir latiendo por siempre.

jueves, 16 de mayo de 2013

La paz que puede interrumpirse (un eclipse)


Leí por ahí que “la paz que puede interrumpirse no es paz”.
No estoy de acuerdo, la paz que puede interrumpirse es paz en la medida que pueda volver a ese estado de paz. Probablemente no es la paz eterna que se espera de la paz, pero sigue siendo valiosa y el mundo se sustenta en todo aquello que pueda tener valor.

Mis problemas comenzaron por esta misma idea de la intermitencia, pero en un plano más personal. No es que mi amor fuese intermitente, eso nuca, lo intermitente eran mis estados de ánimo, esa búsqueda de una soledad, pero en compañía. No sé si como ser humano aquello esté mal, pero ciertamente sé que con ello dañaba a una persona muy amada. No era mi intención, pero sí era mi decisión y aquello no lo pude ver porque desde mi perspectiva no era algo terrible, seguro que aquello es el significado de egoísmo.

Hace unas semanas me preocupaba, me aterraba, la idea de “estar solo”. Pero que no se mal entienda, no era la preocupación de estar sin pareja, sino la preocupación de que aquellos que me rodeaban se hartaran de mí y me abandonaran, o que murieran. Esta idea me daba un pánico y angustia terribles, y en efecto estaba solo, porque había decidido vivir el quiebre de mi relación por mi cuenta, mientras todavía guardaba esperanzas.
Ahora, y con la maldita y clásica distancia, puedo ver que me equivoqué. No debía afrontar esto en soledad, hacerlo es algo, cómo decirlo, “peligroso”. Los imperativos autodestructivos que se desenvuelven para destruir a voluntad antes de ser destruido por agentes externos, hay que cuidarse de aquel sistema de defensa mal entendido.

Hay días con una luz impresionante, pero hay más días oscuros y tenebrosos. El punto en común en estas clases de días es ella, lo que cambia es la perspectiva. En general son días de esperanza, incluso los grises, porque sin esperanzas la oscuridad no tendría sustento alguno. En estos momentos tengo la certeza de que no me quedaré solo, tal vez las personas que ahora me rodean no me rodeen en el futuro, puede ser doloroso, pero solamente el cambio es seguro, de todas formas no me quedaré solo. Eventualmente distintas personas aparecerán y la vida seguirá su curso, independiente de las decisiones. Pero lo que realmente me angustia en estas noches, y algunos días, no es pensar que me voy a quedar solo, sino pensar que la perderé o que la perdí, es una sensación de desolación que quema más fuerte que los jugos gástricos y congela el hielo de las gélidas mañanas. Porque yo sé lo que ella vale, sé lo que me voy a perder y por ello sé que la quiero en mi vida, y no tenerla en mi vida, como mi pareja, eso es un eclipse de corazón que no acaba.

De todas maneras, con ella o sin ella en mi vida, creo que ya tengo la clave de la felicidad. Qué poco humilde es decirlo con todas sus letras, pero hay experiencias que van más allá de la humildad. La vida puede ser descripta, pero nunca será una vida. La vida, más allá de si es una o varias, la vida es una experiencia de vida, de principio a fin. Pero nacemos vacíos, el vacío puebla nuestro interior. Hay solamente momentos en que el vacío se llena, pero luego perdemos la batalla y nuevamente regresa el vacío en nuestras almas. Buscamos un título que llene este vacío, listo, satisfacción y luego nuevamente el vacío vuelve. Buscamos un trabajo, es un buen trabajo, y luego el vacío vuelve. Miramos a nuestro lado y no hay nadie, buscamos una pareja y estamos bien, la vida es bella, pero después de un tiempo el vacío vuelve. Muchas personas se pasan de experiencias en experiencias utilizando las nuevas energías que cada situación entrega en un comienzo, por eso hay muchas personas que van de trabajo en trabajo o de persona en persona, sin ver que en realidad el vacío de su interior no puede ser saciado. Tu mente va a exigir siempre más, te entregan cariño y luego vas a pedir más, te dan amor y luego pedirás más, hasta que nadie pueda responder a tus necesidades y te quedas con el mismo vacío, buscando alguna manera de acabar con la vacuidad que habita en tu interior. Pero hay un secreto, pero hay miles de secretos, y ninguno trata de llenar ese vacío. Las preguntas, las preguntas y sus respuestas caben en el vacío y son devoradas, el vacío pide cada vez más y tu mente está a su disposición. Supongo que son buenas pistas, pero no entregaré la respuesta, si quieres saber me tienes que preguntar, o ¿creías que ibas a encontrar el secreto de la felicidad en un blog de un gil con el corazón roto? Probablemente en alguna de las entradas o posts anteriores exista algo de esto, pero de qué sirve que lo verbalice (o textualice) si solamente podemos lograr entender aquello que experimentamos, y la felicidad es una experiencia.

Siempre que he soñado que vuelo, lo hago de una cierta manera inestable. En mis sueños mis vuelos son inestables, sobre todo si existe alguien observando cómo vuelo. Recuerdo solamente un sueño en el que volé con estabilidad, y curiosamente fue un sueño lúcido. En aquel sueño todo estaba claro, pero había un detalle que no había notado hasta ahora (bueno, hoy). En ese sueño no estaba solo y a pesar de eso mi vuelo era estable, incluso a voluntad, lleno de dicha y un corazón palpitante. Recordando aquel sueño voy a esforzarme por aprender a volar a voluntad en la realidad y superar todo aquello que hoy me ancla a la tierra. Seré uno de los espejos en donde todos podrán ver quiénes son. Todavía tengo esperanza porque todavía me queda amor dentro, no hay vacío que me pueda derrotar, ni eclipse de corazón que pueda apagar mi fuego.

La paz intermitente es también paz, la paz acotada sigue siendo paz. El valor está en la paz, independiente de cuánto dure, sigue siendo paz. Como podrás haberlo notado, este concepto de paz intermitente se aplica en muchos otros campos, pero le dejo a tu mente la tarea de explorar las posibilidades.

jueves, 9 de mayo de 2013

La noche del misterio

Es de noche y el frío se hace sentir.
Por donde mires no ves una sola alma.
Los gatos pasan en el más absoluto sigilo.
Oyes tus pasos y su eco que deambula más allá.
Entonces observas la luna que se esconde tras un velo.

El misterio ronda el paisaje, en cualquier momento aparece Sherlock.
Un perro algo perdido se acerca a ti, no sabe si confiar o correr.
Mueve su cola, tú mueves tu cola y se encuentran sus miradas.
Ladras y el perro te dice "hola", no dieron en el clavo.
El animal acaricia tu lomo y sientes una gran dicha.

Tus pasos siguen y la luna dialoga con tu corazón.
Esa luna con su velo mira en tu interior y lo sabe.
No hay misterio, tu corazón canta y ladra.
La luna lo sabe, piensas en ella.
Pero hoy logran ser felices.

Aclaración

Esto no es más que sangrar por la herida, no se puede tomar como algo serio.
Necesito meses para poder escribir algo que no esté infectado con este sentimiento de desesperanza y desilusión porque creía en alguien que creía en mí, y en cuanto esa persona dejó de creer en mí, mi sujeción al mundo desapareció.

Ahora rondo por el espacio, sólido como cualquier adulto, pero a la deriva. No es un orgullo, no es nada. Digo, probablemente es algo que le ha ocurrido a todo el mundo, pero yo sí creo en las personas y también creo en los misterios del mundo, ese es el problema porque le di poder a mis esperanzas, tal vez no me proyecté nunca de la manera en que ella quería que lo hiciese, con imágenes e ideas de viajes y vidas ya planeadas, pero sí me proyecté en un nivel emocional. Y es ese nivel emocional el que guía la trayectoria de esta bala perdida.

Yo tenía un corazón, no era el mejor, pero era el que tenía. Latía y daba calor. Ahora solo ocupa el espacio y de vez en cuando absorbe la oscuridad de la noche. Creo que si pudiera hacerlo, este corazón se volvería de piedra por cuenta propia. De todas formas este corazón tiene esperanzas, hay un rinconcito que es inmune al dolor, un rinconcito que aún cree en ti.

Rosa de los vientos

El día es la tranquilidad, pensamientos felices y distracciones por doquier.
La noche es otra historia. De noche la luna afecta las mareas, incluso a las mareas internas de pensamientos que suben y llenan el espacio de angustia. Pero las noches no duran para siempre.

¿A dónde nos llevará todo esto? ¿en dónde iré a terminar?

Existían razones para seguir el juego, pero solo existía una razón que me pertenecía, una que era mi opción personal y es esa razón la que se ha esfumado, un espejismo que duró varias traslaciones. Qué fácil es para algunas personas seguir. Puedo ser muchas cosas desafortunadas, sí, puedo estar podrido internamente en muchos ámbitos, pero... No hay ningún pero, es una constatación y punto.

Rosa de los vientos sabia y poderosa, muéstrame dónde debo ir, señálame qué mares debo navegar y en qué personas sí vale la pena creer.

Soy un juguete roto que creyó en promesas eternas para estabilizarse, pero por lo que vivo la eternidad de personas conflictuadas pesa absolutamente cero.

Cambiar, crecer... Son apreciaciones que se hacen respecto del pasado, no del presente ni del futuro.



"Soy las ganas de vivir, las ganas de cruzar, las ganas de conocer lo que hay después del mar.
Yo espero que mi boca nunca se calle, también espero que las turbinas de este avión nunca me fallen.
No tengo todo calculado, ni mi vida resuelta, solo tengo una sonrisa y espero una de vuelta
"
La vuelta al mundo - Calle 13

domingo, 5 de mayo de 2013

Es simple

Es simple: los sueños no se controlan y punto.

Un lugar especial

Hay un lugar especial donde el mundo se detiene, en donde no necesitas tus sueños ni tus pesadillas. En ese lugar puedes ser tú y seguir siéndolo, nadie te juzga a menos que lo necesites, nadie te deja a menos de que lo merezcas. La vida está en su proporción justa.

Este lugar es el nuevo Edén, pero hasta Adán y Eva fueron expulsados del Edén. Así que tienes que tener ojo con lo que haces, porque cualquier error podría ser la razón de tu expulsión. El dios que administra este lugar es una diosa, por lo tanto es mucho mejor que el otro dios ese del jardín. Esta es una diosa amorosa que está llena de cariño y caricias por entregar. Pero esta diosa busca algo difuso, algo misterioso, algo que ni si quiera una diosa sabia y bondadosa como ella tiene.

La diosa te recibe en este lugar, es una conexión hermosa. Pero con el tiempo si no le das lo que no pide y que desea, estás acabo. El amor de la diosa, su clemencia, miran para otro lado. Y así, sin más, estás fuera del único espacio que era tu refugio en el mundo, el corazón de una diosa.

Nunca más se te estará permitido acceder a estas verdades, así que pregúntate ¿vale la pena seguir?, porque ya no tienes el favor de la diosa. Probaste un pedazo de paraíso y vuelves al polvo seco y hostil del mundo, vuelves a caminar y a las resistencias, y lo único que piensas en esa diosa que probablemente esté entregando sus bondades a un ser que las merezca más que tú.

viernes, 3 de mayo de 2013

Oír el silencio

Existe un miedo a oír el silencio, es un miedo transversal que ataca a todos los seres humanos.
Estamos en una habitación, llegamos luego de realizar nuestros quehaceres diarios, no hay nadie en casa. Encendemos las luces y prendemos la televisión o algún equipo de audio, también un computador. No queremos estar solos, tenemos un miedo incontrolable a la soledad y a las voces que esta trae, tememos oír el silencio.

Porque con el silencio aparece la voz de la conciencia, esa voz que juzga no solamente a los demás sino que te juzga a ti, y es tu peor juez puesto que conoce todos tus actos e incluso todos tus impulsos no manifiestos, conoce tus motivaciones e ideas aún mejor que tú. Es el juez supremo, si existiera un dios, por lo menos uno que tuviera jurisdicción sobre ti, ese sería tu soledad manifiesta a través del silencio.

Pero préstale atención, este juez no está en tu contra, está a tu favor. Si realmente logras sobreponerte al ruidoso silencio que ataca, podrás verte con claridad. No es tan complejo, ¿por qué este silencio es abrumador? Sigue la misma lógica de la luz, si te acostumbras a ver solamente cuando existe luz, no podrás distinguir siluetas en las sombras, todo te parecerá una oscuridad absoluta. Pero basta con relajar los pensamientos, cerrar los ojos y luego, por medio de la aceptación de la oscuridad como un hecho no-negativo, podrás ver utilizando tus ojos. Ocurre de la misma forma con el silencio, el silencio es sabio.

Cuando logres oír el silencio y puedas entender sus palabras, aparecerá un sonido. Este sonido, según he leído, vendría siendo el sonido de la existencia. Sé que suena extraño, pero siempre van a sonar extrañas las palabras que no estén acompañadas de la experiencia.

Los sueños tienen muchas de estas palabras y de aquel sonido. Ese sonido entrega esperanza.

lunes, 29 de abril de 2013

Sabes qué deberías hacer, siempre lo has sabido

Vas por algo así como una carretera urbana, vas de pie porque tu juventud te impide tomar asiento. Vas sintiendo lo que queda de tu corazón, porque por muy destrozado que esté, su contraparte física sigue latiendo con la misma fuerza que hace más de un mes. Hay un dolor, hay una pena negra que le da sombra a todos los pensamientos que puedas gestar, a todas las emociones que puedas intentar percibir.

Vas a toda máquina, los autos a tu alrededor se mueven sin demostrar resistencia, es un baile coordinado que los antiguos hubiesen llamado un acto divino, pero tú sabes que hay reglas y líneas que permiten tal despliegue. En el vidrio aparece su imagen, sí, es ella. No está feliz, está triste. Intentas encontrar su mirada, pero ella rehuye de tus ojos. No está feliz, está triste y es por tu culpa. El corazón se retuerce y buscas otro lugar donde mirar porque a ella, de esa manera, ya la has visto mucho últimamente y nunca te dice algo nuevo, solo deja dolor y un sabor amargo tras de sí.

Entonces ves los panales de humanos que habitan en tu mundo próximo y vuelve ese pensamiento, esa idea: la dimensión humana. Tu pecho presiona desde adentro hacia afuera, todo lo que sientes son sentires humanos, no hay diferencia entre tus sentimientos y los edificios que observas, ni los bailes coordinados, ni las guerras. Es la dimensión humana según la cual todo ha sido sentido e ideado para el regocijo de toda la actividad y pasividad humana. Si bien este pensamiento antes te asqueaba, ahora te entrega algo de alivio. Lo que sientes puede ser universal, no eres el primero en sufrir una pena de amor. Si lo que sientes es universal y ha dado origen a tantas canciones de amor, tal vez y solo tal vez, tienes la esperanza de pertenecer al mundo de los humanos.

Sabes qué deberías hacer, siempre lo has sabido. Entiendes perfectamente cuál es el juego que aquí se está jugando. Reconoces que esto es la vida, con pasiones y dolores, con felicidad y la mierda que ahora te comes. Todo te da el mismo consejo: ella se fue y tú conseguirás amar a alguien que lo merezca, no te vas a quedar solo, el dolor es pasajero, no eres el primero que sufre por amor, muere, vive, ella no está, ella nunca estuvo, piensa en los buenos momentos, piensa en los malos momentos, olvídala, ella va a volver, ella no va a volver, hay muchos peces en el mar, ella era mi mar, consigue a otra y compara, ódiala, deja de sufrir por ella que no te merece...

Pero también sabes algo que los demás no saben, ella era distinta, tú eres distinto. Y por eso no corren las reglas del juego para ti. Porque no se trata de un capricho y tampoco se trata de que te guste sufrir, no. Se trata de lo que estás sintiendo y eso es precisamente amor puro y sincero. Ella te lo dijo, si hubieses notado lo que tenías antes, no la hubieses perdido. Lo que ella no entiende es que este fue un aprendizaje que apareció luego de que ella te dejara, no antes, porque es un aprendizaje desde el dolor, no se trata de que estés aprendiendo para ella, estás aprendiendo porque estás aprendiendo y porque duele. Piensas que tu corazón se está secando y probablemente tienes razón, porque lo escuchas cuando late y tiene un ruido que antes no tenía.

Tú no puedes jugar el mismo juego que los demás, incluso aunque ella sí pueda, tú no puedes y lo sabes. No se trata de ganar o perder, se trata de lo que puedes y no puedes. Y tú sabes que no puedes jugar al juego del amor porque para ti nunca ha sido un juego y eso te diferencia del resto.

domingo, 28 de abril de 2013

Este dios y su actividad

Entonces hay un dios. Se divierte viéndote comer y dormir. Pero pronto se aburre, necesita agregar un poco de emoción al asunto y por eso hace que entre toda la gente encuentres a una persona especial. Sientes que has encontrado a alguien por quien sí vale la pena vivir la vida. Abrazas a esta persona, la besas, la vida es dicha pura y al apoyar tu cabeza en su pecho, el dolor del mundo no existe.

Dios observa, se entretiene, pero comienza a sentir algo nuevo. Dios está celoso, amas a esa persona más que a dios, lo cual es raro porque dios nunca te importó. Pero a dios no le importa si lo amas o no, eso lo tiene sin cuidado. A este dios solo le importa que no ames a nadie más, que no rompas el hechizo del mundo, este dios no quiere que encuentres una salida al ciclo sin fin en el cual es él el único ganador.

Entonces comienza la furia de dios, pero es una furia de largo aliento. Parte de las reglas del juego del mundo es que este dios no puede intervenir en ti, dios no te puede tocar. Por ello se da inicio a una disposición dramática en la cual guía tu entorno para disponer tus ánimos, sería lo que tu llamas mala suerte, pero que este dios llama su voluntad. Este dios ríe, te ve caer poco a poco en su juego, cada vez aumenta su emoción y crece su satisfacción, lo está logrando. Crees que tus sentimientos han cambiado, evitas a la persona que era tu refugio y comienzas a dañar a esa persona. Al mismo tiempo, y dada la habilidad de este dios, la persona que amas también comienza a ser atacada por las circunstancias, un día de lluvia no programado, un retraso de 15 minutos en el transporte y cosas así, porque este dios es sutil, y si su grandeza y poderes se pueden ver en alguna parte, esa parte sería el rol que juega en los accidentes del destino, porque este dios se aburre.

Caes, caen. Ya no hay refugio, ya no hay posibilidades de escape. El ciclo de la vida sigue y ya nadie te ama. Estás en el piso, te retuerces y piensas en dios. Pero ya no eres un estímulo para dios, ese dios se ha aburrido de ti, careces de interés y dios te rechaza. Ya no sientes el amor que te podía salvar y ni siquiera tienes la atención de dios. No existen esperanzas para ti, ese ser humano al que amas se ha ido. El juego ha sido perfecto, pero no para ti.

De corazones y corazones

El corazón humano es aproximadamente del tamaño de un puño, de tú puño.
¿Qué cabe en tu mano?
Poco cabe en una mano y menos en un puño, pero curiosamente cabe mucho en un corazón. En el corazón correcto podemos encontrar selvas, pueblos y animales, países, estrellas y movimientos culturales. También es posible, en corazones con algo más de práctica, encontrar otros corazones. Porque los corazones, a pesar de vivir separados por carne y hueso de otros corazones, son capaces de contener y cuidar de otros corazones. Y en una de las conexiones más bellas y poco comunes, un corazón puede contener a otro corazón para cuidarlo al mismo tiempo que este otro corazón contiene y cuida al primero.

Hay que destacar que hay corazones que se cansan, corazones que ya no quieren contener y cuidar a otros corazones porque no se sienten contenidos ni cuidados. Y también hay corazones que cometen errores y no contienen y cuidan de la mejor manera a otros corazones, dañándolos y haciéndoles sentir que no son contenidos ni cuidados.

Pero también hay corazones que se proyectan, corazones que tienen ilusiones, corazones que ven más allá de lo evidente. Estos corazones creen en otros corazones, estos corazones tienen la habilidad de latir más allá de las posibilidades y creer en otros corazones, creen que los latidos de otros corazones pueden cambiar para bien, porque son corazones soñadores, corazones que creen en otros corazones y su capacidad de afectar el mundo. De todas formas, por mucho que estos corazones crean en un futuro, en la capacidad de otros corazones, ellos también dependen de la contención y el cuidado, y sin éstos, poco a poco se van secando y dejan de poder contener y cuidar corazones.

viernes, 26 de abril de 2013

Un día de abril

"Tengo el corazón en la boca, cambió de lugar con mi lengua. Tengo un sabor dentro de mi pecho, tengo su sabor en mi pecho y con mi corazón relamo sus recuerdos. Mi lengua presiona mis pulmones y a cada respiración éstos preguntan por ella. En mi boca mi saliva comienza a digerir mi corazón lentamente. Mastico y trago los vestigios que aún encuentro"

jueves, 25 de abril de 2013

¿Qué tiene valor en este mundo?

Las cosas que tienen valor en este mundo son personas. Las personas que tienen valor en este mundo son aquellas que son capaces de hacerte olvidar tus problemas. Y las personas que tienen más valor que las que son capaces de hacerte olvidar tus problemas, son las personas que son capaces de ayudarte a superar tus problemas.

Me manifiesto a favor de las posibilidades. Nunca le he negado a alguien el beneficio de la duda, pues así como yo puedo puedo superar mis propias barreras, creo que otros también son capaces. Quiero creer que como seres humanos somos capaces de crecer. Me niego a pensar que la realidad está dada, me niego a aceptar que no somos capaces de cambiarnos a nosotros y al mundo que nos rodea. Las personas que siguen la corriente a pesar de que su espíritu aún quiere dar la pelea, son los cobardes del mundo, los que se justifican y esperan los designios de personas masivas que no existen. Es una ilusión, la ilusión de la obligación. Nosotros tenemos la capacidad de adherir a causas o formas de vida, está en nosotros hacer germinar las semillas que habitan en nuestro corazón y compartir sus frutos con quienes amamos.

Yo he sido afortunado, he disfrutado frutos tempranos de aquellas semillas en tardes tranquilas y de corazones relajados. Los tuve y ya no los tengo, la presencia de una ausencia que habita en mi corazón. Aprendí un par de lecciones y aprenderé más hasta el fin de mis días, porque la única forma de seguir vivo es cambiar con el cambio.

miércoles, 24 de abril de 2013

Un consejo repetido

Un error común es vivir en el mundo y no notar qué lugar ocupamos en él. Nuestras vidas se desarrollan en un continuo flujo de diversos tipos, las emociones fluyen, las personas fluyen, el aire fluye y nosotros nos balanceamos en este vaivén eterno.

Vivimos sin prestar atención a nuestro contexto, digo, sí, manejamos nuestro contexto inmediato y reaccionamos dependiendo de las diversas ocasiones, pero ¿serías capaz de recordar el rostro de la última persona a la que saludaste a pesar de no conocer?, o más fácil, ¿eres consciente de la ropa que llevas en estos momentos? Claro, tal vez puedas responder correctamente sin dificultad estas interrogantes, pero el punto aquí es que lo fácil que es vivir nos hace comenzar a simplificar las experiencias. Damos temas por sabidos en distintas conversaciones y asumimos que ya son conocidos. Intentamos simplificar la complejidad de lo que nos rodea a diario. Pero esto es una ilusión, la vida no se desarrolla tan fácil como sentimos que puede ser.

En general somos capaces de apreciar lo que nos rodea en cotidiano solamente cuando encontramos un punto de referencia según el cual juzgar la realidad, como puede ser el fin de una amistad o la muerte de un familiar. Existen a lo largo de nuestras vidas distintos hitos que nos permiten salir de la ilusión de la eternidad de nuestras existencias.

Como lo dice un genial dicho: "los árboles no dejan ver el bosque". Cuando estamos demasiado involucrados en nuestras propias existencias es difícil poder dimensionar correctamente lo afortunados que somos, por ello es necesario tomar distancia de vez en cuando. Sé que suena como el clásico consejo que entregan los libros de autoayuda, pero no por ser un consejo repetido deja de ser un buen consejo. Detente un segundo y observa a tu alrededor, recuerda de dónde vienes, piensa en dónde estás y concibe a dónde quieres llegar, aléjate del bosque y obsérvalo en su verdadera dimensión.

Inhala profundamente hasta que tus pulmones no puedan expandirse más. Exhala hasta que se contraiga tu faringe. Inhala y exhala a consciencia, ¿se fue la desesperación? Ahora recuerda lo bello y lo sutil, piensa en tu vida.

martes, 23 de abril de 2013

Y las energías

No se puede odiar lo que se ama, no se puede dejar lo que se ama.
Pero tampoco podemos esperar por siempre un milagro que no ocurrirá, las energías ya no eran las mismas. El árbol cayó, pero todavía tiene sus raíces en la tierra y vive. Las posibilidades están en contra de los nuevos brotes, pero la vida se hace a veces caminos. No es que me haya rendido, es solo que me estaba desgastando por entregar mi energía vital para que pudiera disponer de fuerzas extras y pensar con tranquilidad. Pero no más, mis fuerzas se quedan dentro de mis límites y ya, basta de vómitos, de colores que se mueven, del frío constante, basta de noches sin sueño.

La esperanza, la esperanza no se pierde. Solo se transforma en un triste y monótono sentimiento que enfría el corazón. Puede que no sean reales y menos lógicas, pero se alimentan del amor y esa es una no despreciable fuente de energía.

Trascendencia y relaciones humanas

La trascendencia, como seres humanos ¿somos trascendentes?
Hasta donde podemos comprobar la muerte sería el fin de la trascendencia, aunque las religiones han dado diversas respuesta en este terreno. Pero más allá de la muerte, porque difícilmente podemos comprobar este punto a menos de que vivamos nuestra propia muerte, ¿existe la trascendencia en las relaciones humanas?

Nuestras interacciones están llenas de sentimientos y emociones que se crean y se destruyen. En la vida humana las personas entran y salen, pero ¿pueden las personas trascender en nuestras vidas?

Se habla de las relaciones de pareja y también de esas amistades que serían para toda la vida. Probablemente existan, de aquello no hay duda, pero ¿son una tendencia de los seres humanos en general? ¿o son solo algunos casos que se salen de la norma?

El día comenzó sin terminar, por lo tanto las interrogantes brotan. Las personas son irreemplazables, a menos de que las reemplaces y este es el límite de la trascendencia de las relaciones humanas. Por naturaleza nos acomoda pensar en la eternidad de las cosas, pero esto no ocurre. Nuestra vida está circunscrita a un determinado tiempo y luego expira. Pero a diferencia de la vida, que termina quiéraselo o no, la trascendencia en las relaciones humanas son una opción dentro del repertorio de la libertad. Nosotros escogemos a quien integrar a nuestras vidas, y esto incluso ocurre con respecto a nuestros familiares más directos. Porque hay que ser responsables y entender que la vida son las opciones que tomas y cuando dejas que las cosas ocurran debes tener en cuenta que el omitir llevar acabo una acción es también ser partícipe de la realidad que te rodea, el no cambiar tu mundo es optar por tener lo que se tiene.

Desde el principio y hasta el final, la vida no es más que una opción tras otra en donde tú eres quien elige. El amor no existe por sí mismo, el amor es una opción libre. Si una persona cree que puede ser convencida de algo es porque en esa persona está la intención de convencerse y creer lo contrario es una forma de no asumir el rol que nos cabe en el marco de las relaciones humanas. Lo único que hace de pegamento entre la trayectoria de opciones eres tú, ese tú que ha cambiado y cambiará.

Lo bello y lo sutil no trasciende a menos de que para ti lo bello y lo sutil sea una opción válida.

lunes, 22 de abril de 2013

Sobre la esperanza

La esperanza es tan real como un cuento de hadas.

Claro

Estás en tu vaso de agua, a veces es tormentoso y otras es un vaso de leche.
Estás ahí, y entonces te das cuenta de que existen otros vasos mucho más tormentosos que el tuyo. Entonces entiendes que lo que te ocurre no es nada, y sientes vergüenza por pensar que la vida era tan terrible, por haberte encerrado en algo que simplemente no tiene el peso ni la importancia que le has dado, te das cuenta de que tu vida es maravillosa a pesar de tus penas.

Debo agradecer por tener el vaso que tengo, y debo amar correctamente los vasos de otras personas para ayudarles a superar sus vicisitudes. Soy afortunado y no puedo armar una alharaca simplemente porque personas a las que amo se alejan de mi vida. Hay cosas peores, hay pasados peores, hay presentes peores, habrá futuros peores.

Está claro, espero que la lucidez dure lo suficiente. Ser capaz de amar es... Es vida.

Elegir

Elegir poder elegir es la verdadera libertad.

Hoy es un día especial, el sol brilla cálidamente, el viento suave acaricia la piel, los autos han dejado de andar haciendo tanto ruido. Es un día especial porque es la calma que viene luego de la tormenta. Porque una tranquilidad y temple de este grado solamente se logra luego de que los tormentosos pensamientos atacan de noche y no dejan dormir. La tranquilidad solo se puede apreciar cuando ha sido la consecuencia justa y necesaria de la tormenta.

El dolor no se detiene, pero nos hacemos fuertes. El tiempo pasa y las personas también, el tiempo pasa y nosotros pasamos. Ya no somos quienes éramos hace un mes, el aire nos cambió y no me di cuenta. Esas estúpidas asociaciones del amor con la guerra, no me convencen. El otro día en una película hacían una referencia a determinado acto, pero para mí esas palabras hacían referencia al amor. Las palabras decían algo como lo que sigue: "es como una competencia en la que los dos quieren que gane el otro". Qué cierto es aquello. Porque si algo caracteriza al amor, a pesar de las discusiones y los hermosos momentos de cercanía, es esa voluntad de querer hacer un bien al ser amado, ya sea pareja, familia o amigos. En ese sentido el amor es entrega, el amor es lo que llena el interespacio entre los átomos.

Ahora, para poder realizar esa entrega tienen que estar las ganas de competir. El amor en su unidad básica se desarrolla entre al menos dos seres. Si no hay una intención recíproca, el amor se pierde en una balanza alterada y el mundo se derrumba. Los corazones se hielan y comienza la edad de piedra, una presión en el pecho junto con ese vacío y el gris, todo es gris.

Pero la esperanza, la esperanza en el amor es real. Porque "esperanza" incluye el esperar, hay que ser fuertes. El amor de ayer no es el mismo que el de hoy, y tampoco será el mismo que el de mañana. Tú eliges con quien competir, lo cual corre para todos. Así como tú eliges, alguien te elegirá. Rinde honores a la libertad del amor, honra a tus competidores, porque amor es buscar el bien para un otro y nada más.

Hay días y noches de tranquilidad, hay días y noches de tormenta. Pero el tiempo, el tiempo todo lo puede, el tiempo y el amor.

viernes, 19 de abril de 2013

Certeza y opción

Una hermosa frase que no parafrasearé decía algo así como "el dolor es una certeza, el sufrimiento una opción". Ahora pensemos un poco más allá utilizando estas palabras. Nacemos del dolor y morimos en el dolor. El vivir es doloroso, en cada momento en el que expresamos ansias de vivir estamos sintiendo dolor. El problema es que la manera en la que se ha narrado la forma en la que en el conjunto concebimos lo que se daría llamar "vivir" ha sido una forma muy fantasiosa que le ha entregado características míticas al vivir. La utopía se ha transformado en lo que percibimos a través de la narración en la cual ponemos nuestro entusiasmo y buscamos creer, pero que a cada momento nuestros sentidos contradicen.

Ya por el simple acto de respirar por primera vez sentimos dolor. Los músculos necesarios para llevar a cabo tal acto indispensable para vivir necesita ser utilizados, las fibras se rompen y los músculos se regeneran al mismo tiempo que se fortalecen. Piensa en cualquier acto, cualquier movimiento que realices. Hasta el aire se resiste a tus disposiciones dándote la pelea, la gravedad te recuerda por qué te debes cuidar del suelo. Pensar es recurrir al dolor, amar es recurrir al dolor.

Pero no seamos ciegos, la frase continúa. El sufrimiento es una opción, porque si bien no podemos evadir el dolor, sí podemos rodear el sufrimiento. Ese sufrimiento no nace del dolor, nace más bien de la decisión que tomamos ante la percepción del dolor, el sufrimiento es lo que pensamos que sentimos cuando sentimos dolor. El sufrimiento es un segundo orden que no corresponde al verdadero estado de las cosas, y en ese sentido está en nosotros, en ese sentido somos los responsables de sufrir.

Lo triste es que también somos responsables del sufrimiento de otras personas, porque no solo causamos dolor a otros sino que también damos una interpretación de la realidad y añadimos narración al dolor, hacemos sufrir sin que este sea nuestro objetivo, pero sí es nuestra opción.

Hace unos días publiqué el fin de este blog, me equivoqué. Pasé del dolor al sufrimiento, tomé el sufrimiento como una forma de serle fiel a un ideal, tal vez como un castigo. Abracé el sufrimiento. Ahora abrazo el dolor e intento no agregarle aquella estúpida y adornada narrativa que a veces entrega algo de satisfacción en el acto masturbatorio según el cual nos intentamos justificar recurriendo al contexto, adormeciendo la sensación de dolor por medio de un sufrimiento que solo nos permite mirar nuestro ombligo.

Por suerte recapacité, entendí que en realidad este blog fue creado desde el fuego de la desesperación, desde la ausencia de un espacio que se resiste, la realidad de la humanidad, la duda instalada. Muchas veces se señala que no existe "lugar a dudas", falacia. La duda siempre está presente. Está presente en el odio y en el amor más puro. La duda es la estabilidad en su día libre, la duda es el cemento que una vez se seca fortalece la estructura. Es curioso, en mi debilidad dudé y ahora la duda ha dado paso al sustento que entrega la decisión. Estoy seguro de que en más de una ocasión recurriré al sufrimiento otra vez, pero también estoy seguro de que en mi conciencia orbitará la idea de que mi sufrimiento es una opción, y podré empoderarme, podré optar realmente. Porque no se trata de vivir una vida de la manera correcta o incorrecta, sino que se trata de ejercer autoridad sobre las decisiones propias, sean cuales estas sean, pero optando por ellas. Van Gogh no perdió una oreja, van Gogh la dejó.

A nivel personal debo confesar que estoy en un momento delicado de mi vida. Hace unas semanas la mujer por la que mi corazón late se decidió y me dejó. Ella tuvo sus razones (grandes razones) obviamente, pero dejó latiendo un corazón que por casualidad vive en mi pecho. Esto me ha golpeado y he andado bastante errático, también he estado en una sequía de pensamientos y un exceso de autocompasión. Por eso, después de lograr procesar la enseñanza, quise compartirla en el lugar adecuado, porque mi sufrimiento no era un subproducto de su decisión, no señor, mi sufrimiento era mi opción, una estúpida opción. Claro que el dolor persiste, cómo evitar aquello cuando realmente amas, pero no significa que se le deba entregar un pase libre a la autocompasión y el sufrimiento. Dejé de comer carne hace unos meses por lo basura que me hacía sentir que en realidad un plato de machas fuera en realidad el equivalente a 15 vidas tomadas solo por mi banal goce y a cambio del puto dinero. Ni si quiera soy propietario de mis asesinatos, me río en el lujo y asesino de manera neutral usando billetes de monopolio. Siento que el sufrimiento no es más que el reflejo de la propia vanidad, sufro no solamente porque ella me dejó sino que sufro porque no puedo aceptar que ella me dejó, así como se toman 15 vidas para untarlas en queso sin necesidad, sin hambre, sin razón.

Volviendo a una idea anterior que no alcanzó a nacer, la ausencia de dolor o por lo menos la apariencia de ausencia de dolor es un problema moderno. Están estas redes sociales, vemos rostros y textos felices inmunes al dolor, pero es solo una puesta en escena a través de los medios de los que los humanos disponen. El dolor es permanente, aunque tal vez baje su intensidad. El dolor nos permite adentrarnos en el mundo tal como es. No hay porque ser un monje que un día se levanta y decide mantener su brazo alzado por siempre para percibir el dolor. No, el dolor se puede percibir a diario, dolores menos intensos, pero no menos útiles. Se debe abrir las percepciones para amplificar y enfocar hacia este dolor. Lo doloroso del vivir nos permite concentrarnos y conectarnos con una sabiduría interna que todos poseemos, nos permite dialogar con sinceridad. Sin dolor no conoceríamos los contraste de lo hermosa que es la vida. El dolor y el amor deben ser opuestos, pero opuestos necesarios.

El dolor es una realidad que no se puede evadir, pero el sufrimiento es una opción. Estamos rodeados de realidades y de opciones, hagámonos responsables y optemos. Amor es dolor. Por eso el amor es una realidad, y allí está lo hermoso de poder amar y ser amado, vivir en la realidad.

sábado, 30 de marzo de 2013

No cabe duda: el espacio se agotó

Cuando comencé este blog el objetivo era intentar articular ideas, pensamientos e intuiciones por el estilo. Hoy he aprendido algo valioso sobre la diferencia entre las emociones y los sentimientos.

Aun que tú lector no lo creas, hay una gran distancia entre las emociones y los sentimientos, son dimensiones distintas de la realidad humana.

Una emoción es la reacción mediata o inmediata a diversos estímulos, es un escozor, es aquello que surge incontrolable dentro de la perspectiva de quien piensa y siente, pero se debe resaltar el que una emoción simplemente brote en medio una situación, una idea, un sueño. La emoción es aquello que sentimos en bruto y que no conlleva ningún esfuerzo ni proceso por parte del ser que siente.

Por otro lado está el sentimiento, que a pesar de lo que la mayoría cree o intuye, es resultado de segundo orden. Los sentimientos surgen cuando aquellos seres invadidos por confusas emociones se levanta y se hacen cargo de la realidad. Los sentimientos son emociones con sentido, y aquí viene lo maravilloso del asunto, son emociones con sentido, un sentido otorgado por seres que sienten y piensan. Seres que dejan de lado el universo de las posibilidades y por propia voluntad deciden entregarle valor y peso, sabiduría y complejidad a las emociones que pululan a su al rededor. Los sentimientos son prueba de que no solamente ocupamos el espacio en el que vivimos, sino que alteramos y creamos historias, conectamos todo aquello que existen en nuestra forma humana.

Optar y dar sentido a las emociones para que puedan transformarse en sentimientos es el verdadero significado de ser libres. Poder lograr aquel tránsito hacia la constitución de un sentimiento es utilizar aquello que realmente nos define como seres vivos, que es el alma.

Con estas palabras doy por terminado todo lo horrible y sutil que pudo ser parte de este blog, porque...

No cabe duda: el espacio se agotó

 ¡Ah!, pero como habrás ya descubierto... Este lema siempre estuvo, nunca hubo lugar para las dudas. Puede que sea momento de replantear el objetivo de esta falta de disponibilidad espacial, así como la vida pura y dura.