sábado, 31 de diciembre de 2011

De dios y la voz


Hablas, tratas con las formas y nada calza.

En un instante eres dios y nada te toca, entonces miras las formas y estas se acomodan a lo que crees pensar de ellas, e instintivamente dejas de ver lo que realmente está ahí.


Sin proponértelo adquieres el tono de la voz, y sobrepasas a dios. Porque lo que diferencia a dios de su propio dios, es que el dios de dios habla, y puede así mandarlo a la conchasumadre en un parpadeo, incluso si la voz le tiembla.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Resistencia

Se justifica, es el movimiento en equilibrio, el piso colma la resistencia.
El sonido se hace fuerte, la violencia está en esa resistencia, pero cuando estás arriba puedes oír, pero no puedes sentir la resistencia del piso; todo avanza muy rápido y el suelo a veces presenta grietas.
Pero ¿quién no?

Es difícil, están llenos de contradicciones y dicciones; es difícil, estoy lleno de contradicciones y dicciones.
Cómo se puede vivir en grupo si no somos el grupo, cómo sentirse parte de algo que es independiente de lo que deseas, cómo ser cuando no se puede ser.

La salida es activa, la salida es rodar por las grietas y distribuir el peso para evitar el impacto. La salida es saber que siempre hay resistencia y que lo que identificamos como resistencia nos marca a su vez como la resistencia. Siempre es un choque atómico, las cosas no se deslizan por siempre y para siempre.

¿Y la muerte? Seguramente tiene sus propias resistencias, porque morir no es tan fácil como lo era hace ya tiempo.

El humo llena y está embriagado de sentimientos. La vida se vive dos veces y es exactamente igual, pero tu mente vive dos veces y es exactamente distinto: reinscribes las entradas de tu cabeza y ríes por el pasado, y lloras por el tiempo pretérito.

En eso un pájaro cae de su nido, la madre pájara se acerca. Nada haces porque es parte del ciclo natural. En silencio lloras por un ave sin futuro. Puedes gritar muy fuerte y golpear, y aun así no eres una persona que valga.

Realiza tu vida físicamente, únete a muchos y siente ese poder numinoso. Corre, rompe, patea y grita, que otros se te unan y siente esa fuerza. Piensa en encontrarte en ese sentimiento y en esa sensación. Y cuando te canses, cuando la vida vuelva a la realidad y tu continuidad siga siendo la de siempre, cuando eso pase pregúntate: ¿he dejado de estar en soledad?

viernes, 28 de octubre de 2011

«No quiero norte»

Los pasos se mueven sobre pasos,
todo lo que veo, se ve dos veces
con un pequeño atraso.
El tiempo está confundido y
sin la decisión necesaria,
ha comenzado a tropezar.

Superar la indecisión, fuer-
za y coraje de la mano del
autocontrol. Es el conocerse a
sí mismo y a los demás,
pero la noticia de corrupción
corroe mi propia imagen sin
haber sido parte de la acción...

Decepción, frío y hielo es lo
que viene a la lectura de los
acontecimientos. Se suponía que yo
suponía que éramos parecidos y por
ello el engaño no era una
opción, pero me equivoqué.

Fue una violación de todo lo
que la amistad puede signi-
ficar en una tocación prohibida
y a la vez permitida. Qué más
queda que una palabra con san-
gre conocida.

Dónde queda la confianza luego
cuando existe ya un antecedente.
Mi historia, sus historias
y todo deriva en cuentos que
favorecen y pertenecen al cuen-
to que se atreve a imagi-
nar. Ciertamente me dolió, las
decepciones en cuanto a amis-
tad duelen más que las amo-
rosas, porque duelen en frío y en
secreto, sobre todo cuando yo
no tengo puta idea al respecto.

(escrito en el tiempo frío uno del año 2010)

sábado, 22 de octubre de 2011

Una par de reflexiones desde la realidad

¿A qué se debe ser débil?
En la miseria, las casas no lo eran tanto.
En el peligro, el miedo no era tanto.
En el piso, los perros disfrutaban.

A veces se habla de los que tienen menos, de los que miran sus manos llenas y de quienes sufren; la verdad es que el sufrimiento no es tanto, pero las condiciones deplorables son innegables: innegables mas no insufribles. Se puede vivir, pero hay una esperanza que persiste, hay un horizonte inalcanzable que se presenta, que habla con los dioses del pasto y la pasta.
El ideal se presenta, es la solución, es la oportunidad de cambiar los malos hábitos.

Pero la realidad se encuentra disfrazada, la esperanza nunca fue una promesa. Una promesa para calmar los nervios, una promesa para vivir en la miseria, una promesa para la tranquilidad de la conciencia en la mediocridad. Una promesa que supone saltar por sobre la injusticia y que en realidad no es tal. El cambio está en cada uno, no en alguien más, no en un algo más, no en dioses que buscan porotos. Salir de los ciclos viciosos está en el potencial de cada cual, en la responsabilidad personal por uno mismo, por los demás y para uno mismo.

Es el flujo del yo hacia el otro que siempre vuelve hacia el yo; somos lo que optamos y podemos, no somos solamente algo que nos pasa. A nosotros la vida no nos pasa, nosotros le pasamos a la vida.

martes, 18 de octubre de 2011

Uno que otro demonio

Se juntan en manada.
Oyen, luego opinan, luego oyen y continúan opinando.
Hay un sonido de fondo, son ellos.
Se mueven, respiran y vociferan.

De cuando en cuando sonríen, olvidan su naturaleza.
Piensan en órdenes, estructuras y nunca las ven.
Siguen intentando hacer calzar los planos en las formas, no lo logran.
Luego se alagan y vociferan.

Ven a otro ser, está acorralado.
Sus nervios lo delatan, hay silencios incómodos.
Ellos ríen, es el demonio, hay que humillarlo.
Es el demonio, todo lo que odian.

El deseo de todos: la corporalidad del demonio sufriendo.
Olvidan su humanidad, piensan en su arder.
El demonio no tiene por tener todo lo que no son ellos.
Deben matar al demonio lentamente, es el egoísta por excelencia.

Finalmente humillado el demonio, se sienten satisfechos.
No han notado la humanidad de su demonio.
Nunca quisieron ver al hombre que trastabillaba con las palabras.
Buscaban ver un demonio y lo lograron porque solamente los demonios ven demonios.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Pérdidas

Lo sincero, lo honesto, lo correcto. Son tópicos, son ideales.
Relatamos lo que queremos mostrar, y nos mostramos cuando relatamos.

Hay opciones, hay caminos y aviones. Así también hay canciones, así también hay que asumir lo que se hace... Pero ¿cómo asumir lo que no hacemos?
De un tiempo a esta parte, las personas no son más que relatos acomododas de verdad, mil vidas en un cuento que todos cuentan, mil cuentos en sus relatos y mil relatos a partir de cada relato. Y de este relato sobre relato, lo único que queda en confiar a ciegas. Darse por entero, aun cuando lo máximo que puedas entregar es la mitad de uno; ese es tu entero, en eso te juegas.

Relaciones de amistad que van caducando, sentimientos que se ahogan en realidades paralelas que resultan ser la "reales" realidades. Sentimientos que se acunan de experiencias que no fueron tales. Y te refugias en pensar en todos tus muertos, y estos se turnan un paseo diario por tu habitación.

El sueño ya no llega tan fácil y menos las palabras correctas. Y cuando recuperas la cordura por un segundo, por un instante, te das cuenta de que es de noche y que el frío no se puede sanar con pensamientos. Y te encuentras en solitario, excluido del mundo que sigue su juerga eterna donde las gentes bailan con gentes y a nadie le importa un carajo.

Los sentimientos son individuales, no masivos. Se comparten en un toque personal, y si bien coincidencias de sentimientos pueden reverberar en grupos, la verdad es que están abandonados a su solitud en multitud. Llenando el espacio van rebotando unos contra otros, y piensan en emociones compartidas cuando no es más que una farsa que se demuestra día a día cuando el toque sustancial deja de ser sustancia y el segundo eterno se transforma en un tercero, un cuarto, y la unicidad del mundo se fue.

Pero ¿qué es lo que duele tan fuerte?
El dolor proviene de la falta de poder de la ilusión del "eres especial". Cómo ser especial cuando nuestro interlocutor que intenta dar especialidad nos es más mundano que el puto mundo que no se separa del entrelazado.

No soy único, no hay reservas para mí. Ese opio ya no te hace volar.
El sentido ha sido la búsqueda de sentido, a pesar de aparecer fantasmalmente. Y el dolor va a seguir doliendo y las personas van a seguir bailando. Y voy a dejar de aspirar a ser único porque perdí en el primer intento, y para ser único se debe ganar a buenas y primeras.
El egoísmo ilustrado es egoísmo y punto, no hay por qué disfrazar lo que no es. Y el ser un pendejo es lo que me queda, porque la vida da coletazos a quienes se sienten muy cómodos en su refugio de amor: y las promesas no se cumple, y las verdades nunca fueron tales, pero de todas maneras alguien bailará y estoy seguro de que no seré yo.

Las condiciones están: estoy con todas las de perder, y voy a perder lo que ya perdí y más, porque pretendo la senda. Pasarán las noches, y hablaré de futuro. Pero estoy seguro de que perdí por segunda vez, doblemente perdedor.

jueves, 1 de septiembre de 2011

De lo intangible a la realidad

Hay un momento en que los pensamientos, creaciones y sentimientos, tocan por fin la superficie de la tierra. Esto se logra a través de las manos, los pies y/o la boca.
Piensa en cuantos días han pasado desde la última vez que liberaste al mundo de las ideas, porque ese mundo tiene la misma dinámica de tu planeta y sus placas tectónicas: dales el suficiente tiempo sin liberar la presión y obtendrás un movimiento telúrico que sacudirá tu mentalidad e incluso tu corporalidad.

Ten miedo, eso fija límites. No pienses en la libertad, puesto que es una idea. Estás atrapado, nada puedes hacer en contra de eso, pero lo que sí puedes hacer es liberar a la libertad, liberar a las ideas que rondan en el mundo que no es el mundo.

Ten pena por todas esas ideas que no llegan a ser, porque solamente observarlas en una cabeza no es suficiente para llegar a ser. Materializa, pero no por un rollo artístico y revolucionario, sino que por tu sanidad mental. Expulsa, expele todas las estupideces que conviven en ti, así como meas y cagas, no te quedes mentalmente estítico.

Dicen que el cerebro es un músculo, pero esto solo es cierto en medida que pensamos en músculos que no solamente se consumen por no uso, sino que también por músculos que se consumen en cuanto el agente no cultiva adecuadamente su nutrición.

Estas son instrucciones que debo recordar, he allí la razón de este tiro al aire que no hirió a nadie.

jueves, 12 de mayo de 2011

Desde viejos tiempos, a la vida del ahora

Cómo no enfocarnos en lo que nos hizo grandes.

Tuvimos algo preciado, o al menos así nos gusta pensar en el pasado, y ahora frente a las dificultades del presente, ahora rodeados por la gris atmósfera del invierno, ahora es cuando el pasado se presenta en su real significado: pasado.

La retrospectiva enaltece y le entrega sentido a las almas que vagan por el tiempo. El futuro nunca ha sido, pero seguramente será, a su debido tiempo, un mejor pasado que cualquier presente.

El enfoque no está perdido, el enfoque simplemente está jugando. Todo lo condesamos en el carácter lúdico de la vida, vivir es jugar y como personas arrojadas al vivir, debiéramos arrojarnos a jugar.

Juega golpeando la madera, simula ritmo. Juega con tu voz, simula ritmo. Juega con las palabras, simula ritmo.

Inventa juegos, juega con las reglas y juega a inventar reglas. Ve donde puedas y juega con quienes quieran jugar. Consigue personas que quieran jugar o encuentra jugadores en las canciones abandonadas al destino o si tu juego lo permite, juega con las páginas de un libro.

No te tomes el juego demasiado en serio, es un juego y parte de jugar es seguir jugando. Compite en el juego, discute en el juego, pero recuerda el único límite del juego: no puedes dejar de jugar en el juego, por mucho que lo intentes.

El pasado fue un juego, el futuro es un juego por jugar, y el presente… El presente es lo que queda: el juego conjugado. Frunce el ceño, grita, llora, ríe un par de veces y sigue jugando al juego que te corresponde. El tiempo juega con las vidas, el tiempo tiene su propio juego y tal vez no podrás nunca entender sus propias reglas, pero sométete a tu propio juego y olvida el juego del tiempo porque el tiempo también tienen sus límites y rincones desconocidos; así como tu juegas en el tiempo, el tiempo juega en un juego que no le compete, pero es un juego al que está sometido sin concernimiento, mas no si conciencia de jugador, al igual que tú.

Una parte importante del juego, que no debe subestimarse, es que se sigue jugando aún cuando el jugador no quiera jugar o se le olvide que juega.